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El voto es sagrado

Considerando que los últimos diez años los argentinos tuvimos la oportunidad de apreciar las bondades por vivir en una verdadera democracia, sería importante analizar desde el lugar donde hoy nos encontramos...

Lunes 02 de Septiembre de 2013

Considerando que los últimos diez años los argentinos tuvimos la oportunidad de apreciar las bondades por vivir en una verdadera democracia, sería importante analizar desde el lugar donde hoy nos encontramos, los efectos de las medidas que paulatinamente aplicó el gobierno nacional transformando la realidad. Si echamos una mirada a nuestro entorno seguramente observaremos los cambios producidos y quizás encontremos a algunos de los cinco millones que allá por el 2003 estaban desocupados, con algunos de los tres millones de jubilados que se acogieron a la moratoria al cumplir la edad ingresando de esta manera al sistema; con algunos de los niños que hoy reciben la asignación universal. Con algunos de los que durante el año visitaron los diferentes centros turísticos, con algunos de los miles que accedieron a un auto o moto cero kilómetro. Con algunos de los muchos comerciantes que incrementaron sus ventas gracias al consumo interno, con algunos de los millones de televidentes que hoy disfrutan del Fútbol para Todos; con algunos de los que accedieron a una vivienda propia o con algunos de los industriales que vieron florecer la industria nacional. Pero como siempre ocurre en todos los órdenes de la vida hay quienes están en desacuerdo con esta forma de gobernar, por ejemplo la Sociedad Rural y algunos ruralistas que rechazan la política agropecuaria, muy especialmente a las retenciones, los bancos porque se quedaron sin el negocio de las AFJP, las corporaciones financieras interesadas en el endeudamiento externo, en el aumento de la cotización del dólar sin importarles el perjuicio que esto provocaría a los que dependen de un salario. Esta puja siempre se da cuando hay que repartir, estos que critican la distribución de las riquezas, que no están de acuerdo con los subsidios a la seguridad social o los destinados a servicios de luz, agua, gas y transporte publico, que reniegan con la repatriación de Aerolíneas e YPF, para ellos todo esto significa despilfarro. Estos reaccionarios son los que remataron nuestro patrimonio nacional en la década del 90, dejándonos en default y sin reservas, son los poderes fácticos que valiéndose de su poder económico se apropiaron de los principales medios de comunicación desde los cuales mediante bufones y lenguaraces envenenan la mente y la conciencia de los argentinos, sembrando odio, desconfianza y rechazo a la política. Denunciando hechos de corrupción sin pruebas atentan contra la democracia y el estado de derecho empleando la vieja táctica de “animémonos y vayan”. 

Francisco Roberto Lovato
DNI 7.624.815

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