Franciso Matiozzi lleva en sus venas sangre militante. Cinco de sus tíos, los Molinas, perdieron la vida a manos de la dictadura militar, por pertenecer al movimiento Montoneros. Por eso, cuando le tocó filmar "Militantes", simplemente le fluyó. "Quise humanizar a los militantes, y mostrar un tinte heroico y romántico de su pasión", dijo el cineasta rosarino que el viernes, a las 20, presentará el documental en El Cairo (Santa Fe 1120), en un estreno local que "invita a la memoria".
"Militantes" narra cuatro hechos clave en la historia política y social de Santa Fe: el intento de toma del Regimiento XI en Rosario (1956), la huelga de ferroviarios en Laguna Paiva (1961), y el primer y segundo Rosariazo (1969).
Cada capítulo sigue de un modo particular y personal a los militantes para llegar a conocer sus propias experiencias durante los acontecimientos. Hay relatos del periodista y escritor Gary Vila Ortiz, del sindicalista Enrique Gigena, del militante peronista Osvaldo Dunda y de la terapeuta Alicia Ferrero, entre otros.
Esta realización es un relato colectivo en el que la historia se construye con las memorias de los hombres y mujeres que fueron partícipes y protagonistas de hechos que, a la postre, se convertirían en sucesos históricos. Lejos de dramatizar la historia, Matiozzi les dio un enfoque realista pero no lacrimógeno, pese a que en diálogo con este diario confesó que en muchas entrevistas estuvo a punto de quebrarse con los testimonios.
—¿Por qué te interesó filmar una historia de militantes políticos?
—Siempre tuve ganas de contar una historia de militantes, y por otro lado estoy en la prepropucción de un largometraje documental, que se llama "Murales", y es sobre un colectivo de presos políticos que pintan murales testimoniales en Rosario, y es en el lugar donde sus compañeros militantes fueron asesinados. Y una cosa fue llevando a la otra.
—¿Te inclinaste a contar esta historia por algún antecedente personal o familiar?
—Por parte materna soy de apellido Molinas y tengo cinco tíos que fueron militantes montoneros en la ciudad de Santa Fe, son Julio, María, Carlos, Alberto y Franciso (Pancho). Los cinco fueron asesinados, y uno de ellos está desaparecido, justamente el que llevo su nombre, Francisco. Y un poco eso, y las ganas de poder entender a mi familia, me llevó a canalizar a través de la imagen. Es una búsqueda.
—Tu historia entonces fue determinante en el filme.
—Sí, es el eje de mi vida. Desde que entré a la Escuela de Cine me plantée el desafío de hacer una película sobre mi familia. Siempre me pasaba que sentía que no era el momento, y ahora, después de 11 años, siento que es hora. Y voy a seguir con otros trabajos para continuar contando la historia de mi familia.
—¿En estos militantes viste algo romántico y heroico como un común denominador?
—Algo romántico mezclado con lo heroico, es verdad, pero yo quería más que nada humanizar todo lo que vivieron. En los cuatro capítulos se nota ese común denominador, pero más aún cuando cuento el documental dentro del documental. Eso me permite mostrar una breve historia de ellos, y también enfoca en qué contexto fueron protagonistas de esos hechos y qué hacen ahora. Así me meto en sus casas, en sus vidas, y apunto a humanizar esas vidas. El tinte heroico también se ve en el tratamiento de la imagen. Pero sobre todo, mi laburo invita a la memoria y a la reflexión.
Cuatro historias
Los cuatro capítulos en que se divide “Militantes” son: “Paiva, la heroica”, sobre un grupo de obreros que defiende su fuente de trabajo ante el cierre de los talleres ferroviarios en Laguna Paiva, en 1961; “Rosariazos”, dividido en dos partes, la primera de mayo del 69 hace hincapié en la manifestación estudiantil conocida como la Marcha del Silencio, y la segunda, de septiembre de ese año, son los testimonios surgidos de la lucha contra la dictadura de Onganía, con miles del manifestantes en las calles rosarinas. El cuarto capítulo es “A la madrugada se cortan las frutas”, y gira sobre la noche del 9 de junio de 1956, cuando se intentó la toma del Regimiento XI en Rosario para derrocar a Aramburu y que Perón vuelva al poder.