Publicado en La Capital del 19/02/15: "Muchos niños son abandonados por sus padres. Muchos de ellos acaban siendo víctimas y les han pasado cosas malas, como adicción a las drogas o prostitución. "¿Por qué Dios permite esto, incluso si los niños no tienen culpa? ¿Porque sólo unos pocos nos ayudan?" Estas palabras que terminaron en llanto, no eran de un político que quería hacer temblar a sus correligionarios, no era de un líder que tenía la solución del problema, era de una niña de 12 años, una de las tantas abandonadas de Filipinas que se dirigía al Papa Francisco, que se estaba yendo de un viaje en que recorrió Filipinas, centro católico más importante de Asia. El Papa, muy emocionado, dijo: "Ella es la única que ha planteado una pregunta para la que no hay respuesta". Nuestro Francisco sabe la respuesta, en casi todos los países, el dinero de los impuestos, en realidad dinero del pueblo, se invierte en pequeñas, grandes obras, que son visibles para el pueblo y sirven para ser reelegidos en las próximas elecciones. Todo el dinero que se debería gastar en la niñez, recién puede verse el resultado, después de 30 años, y precisa continuidad. Un político que ya no está me dijo hace años: "Mira pibe, la política requiere que las obras se vean, y en lo posible, hay que hacer obras, cuando se te acaba la estadía en el poder. Un buen político quiere estar siempre en el poder, la sensualidad del poder es inigualable. Cuando perdés el poder no sos nada". Recuerdo esta charla porque comprobé a lo largo de mi existencia, y observar en varios países que se aplica el mismo sistema. Poder mostrar la obra, así me reeligen. Un buen estadista, y con visión de futuro, pensaría en cambiar, y ocuparse desde que nacen los pequeños, en cambiar leyes, proteger a los inocentes, educarlos, darle alimento. Desde ya, hay que hacerlo bien, con profesionales que sepan, y que ayuden a no equivocarse. Francisco, decía a la multitud: "Invito a cada uno a que se pregunte a sí mismo: ¿he aprendido a llorar cuando veo a un niño hambriento, un niño en la calle que se droga, un niño abandonado, un niño del que abusan, un niño que la sociedad usa como esclavo?". Naciones Unidas afirma que viven en las calles más de un millón de niños. Viven de la caridad y se alimentan de la basura, y algunos se mueren de hambre. "Necesitamos ocuparnos de los jóvenes, no permitir que les roben la ilusión y les condenen a una vida en las calles", el Papa termino hablando contra "la pobreza, la ignorancia y la corrupción". En nuestro país, todos nos quejamos de la seguridad, nos encerramos entre rejas, tenemos perros bravos, pero igual nos roban, a la salida del banco, de nuestra casa, cuando entramos o cuando salimos. Nos felicitamos si no nos matan. Todos decimos que hay que poner penas más duras a los delincuentes pero nadie dice de dónde salen tantos chorros y tanto odio, que te roban y te matan. No se han dado cuenta los inteligentes funcionarios que hemos tenido antes y después, que salen de los niños que viven miserablemente, hambrientos, violados, mal ejemplos, y terminan con el paco, la marihuana, la cocaína, en fin, todas las variedades de la droga. A no ser hipócritas, tomen el tema seriamente, hay que gastar para el futuro, eduquen, den comida, un techo, para eso son elegidos. Hay naciones que venden sus cárceles, traten de aprender cómo hicieron para tener cada vez menos delincuentes, el país se los agradecerá.


























