He leído con atención las declaraciones de la mamá de Lionel Messi, de las cuales se desprenden con claridad que ha quedado disgustada, resentida y/o molesta con Newell's a raíz de que en su momento al tener 13 años su hijo, estando en las divisiones infantiles, se le negó por parte del club un tratamiento médico especial. Se equivoca rotundamente la señora. Es cierto que la misma tiene todo el derecho del mundo de sentir y expresar dicho sentimiento, pero yerra al referirse a la gloriosa institución del parque. Las instituciones obran por medio de sus dirigentes. En todo caso ella debería precisar y descargar sus dichos sobre el entonces tristemente celebre Eduardo López, quien fue el principal responsable de que el mejor jugador del mundo de la actualidad no haya seguido su carrera y brillado en Newell's. Las instituciones son las que perduran, los nefastos personajes pasan, más allá de que no se los puede borrar de la historia. Creo sinceramente que Lionel Messi no debe pensar igual que su mamá, porque el pibe ya manifestó su orgullo de ser leproso, y eso es lo que más vale.
































