El abogado defensor de Susana Freydoz, condenada anteayer a 18 años de prisión por el homicidio de su esposo Carlos Soria, quien fuese gobernador de Río Negro, consideró ayer que el fallo "no fue nada garantista" y que "el beneficio de la duda fue en favor de la fiscalía", por lo que presentará una apelación.
Alberto Ricchiardi aseguró que "las garantías deben jugar a favor del imputado, no en contra. Invocaron que (Freydoz) no declaró, pero omitieron decir que no puede hacerlo porque está bajo un tratamiento químico muy fuerte. El silencio no puede ser usado en su contra, pero los jueces fallaron en base a ese silencio", expresó el abogado.
"El fallo fue excesivo" y se basó en "certezas construidas con datos banales", agregó el defensor, quien aseguró que los camaristas "destruyeron argumentaciones con dudas simples".
La familia omitió datos. La del defensor Ricchiardi no fue la única voz discordante con el desarrollo del juicio. La jueza Silvina García Balduini consideró que la familia "omitió" datos relevantes, como la supuesta infidelidad de Soria.
Señaló que "por los testigos sabemos que algo subyacía en el matrimonio, desde siempre, una aparente infidelidad de Soria", pero lamentó que "nadie fue concreto", apreciando que esas declaraciones intentaron hacer creer que Freydoz actuó como si fuese "loca".
Además, fue especialmente crítica con el testimonio de la hija del matrimonio, María Emilia Soria, quien junto a su novio, Mariano Valentín, fueron los únicos que estaban esa noche en la chacra familiar donde ocurrió el homicidio.
La joven dijo que minutos antes del disparo estaba con Freydoz acomodando las cosas de la cena, cuando de pronto la mujer entró al cuarto detrás de Soria, sobrevino una violenta discusión en la que entre otras cosas oyó a su padre decir: "Mañana junto mis cosas y me voy", y luego sintió el disparo.
García Balduini señaló que esa frase "fue una omisión inicial y un agregado posterior", y recalcó que al ser apuntado a la cabeza con un arma, Soria no reaccionó porque estaba dormido o semidormido
"Soria estaba desprevenido, yacente, con los ojos cerrados, semidormido, dormido o aletargado. No vio que lo apuntaban. Si hubo discusión previa, no fue violenta sino tenue, y tuvo un corte inmediato", precisó la jueza García Balduini, y consideró "poco creíble" el testimonio de María Emilia. l (Télam)