Mi nombre es Antonela y cumplí los años el viernes 1º de enero. El sábado festejé mis 18 años con amigas en Cielo, un boliche de la costa de Rosario. Las semanas anteriores no podía entrar porque me pidieron documentos, el sábado fue una noche superdivertida llena de amigas y amigos. Esta es mi forma de contestar a falsos testimonios. Recién empieza el verdadero verano y Cielo me parece el lugar elegido por muchos jóvenes para envidia de los demás. Evidentemente el éxito de este lugar inquieta a otros, yo esperé mi turno y ahora que puedo entrar me parece injusto que lo agredan, los chicos hacen muchas cosas para entrar a una confitería, hasta van con los documentos de hermanos mayores con las fotos cambiadas, pero si evaden la seguridad de EEUU no podemos juzgar a un boliche porque se le pasa una persona con DNI adulterado. Me parece que hay cosas peores, chicas embarazadas con 15 años, delincuentes que matan con sólo 14 años; el control en los boliches existe, sábados anteriores intenté entrar y la misma Municipalidad me exigió el DNI; estamos en verano, por ende aglomeración de personas va haber en todos lados, si hay un lugar donde no me sienta cómoda soy libre de retirarme. Esta es mi humilde opinión: con el resentimiento no llegamos a ningún lado, y para que lo tengan en cuenta, cuando tenía 17 años no tenía dónde ir.


































