Diez días antes de ser asesinada de 24 puñaladas en su casa de Arroyito, la
médica obstetra Marta Graciela Carré había ganado un juicio civil por unos 30 mil pesos. El dato
fue descubierto por familiares de la jubilada de 64 años cuando organizaban las pertenencias de la
mujer y dieron con un escrito judicial que daba cuenta del resultado del litigio. La novedad fue
puesta en conocimiento del juez del caso y de los investigadores policiales, que ahora siguen esa
pista en la causa en la que no hay detenidos por el momento.
Fuentes vinculadas a la investigación del crimen no sólo confirmaron la
información. También consignaron que desde la Sección Homicidios se enviaron pedidos de informes a
diferentes entidades bancarias públicas y privadas para tratar de rastrear esa operación y saber si
la médica llegó a retirar el dinero. A partir de este dato la hipótesis de que el o los autores del
crimen estaría en el círculos de allegados la víctima se reforzó en los últimos días.
Según voceros de la causa, la médica jubilada había administrado hace casi diez
años propiedades en sociedad con un ex novio. Ese hombre vive en la actualidad en un geriátrico y
ya habría sido convocado para que declare como testigo. Fue justamente ese punto el que se conoció
ahora. Fuentes cercanas al expediente judicial indicaron que la relación comercial que Carré
mantenía con su ex pareja no habría concluido en buenos términos y eso derivó en una demanda
entablada en un juzgado civil de esta ciudad.
Familiares de la mujer asesinada descubrieron documentación judicial que daba
cuenta de un fallo a favor de la víctima, que la colocaba en posición de cobrar unos 30 mil pesos.
Esa resolución fue firmada diez días antes de que la mataran salvajemente a puñaladas. Con relación
al presunto pleito, fuentes de la investigación se mostraron cautas, ya que ese vínculo comercial
se había disuelto casi una década atrás. "Esa es una de las tres o cuatro hipótesis que están en
danza y que hasta el momento tienen la misma importancia, entre ellas la del robo", aclararon desde
Homicidios. "Con respecto a la actividad comercial de la víctima estamos esperando que salgan los
oficios hacia varios bancos para saber si efectivamente cobró ese dinero", agregaron.
Con crueldad. El homicidio se produjo el lunes 14 de diciembre pasado. Carré
vivía sola en su casa de Mar del Plata 581 bis, entre Rubén Darío y French, en la zona norte de la
ciudad. Hacía cuatro años que estaba jubilada y como médica obstetra trabajó en distintos
hospitales públicos y privados. Ese día, su mucama llegó a la casa para cumplir con sus tareas
habituales. Eran las dos de la tarde cuando tocó timbre, pero nadie le respondió. Después trató de
comunicarse por teléfono y obtuvo el mismo resultado. Ante la duda se acercó hasta la vivienda de
una amiga de Marta, en la que también trabaja, y expuso que le llamaba la atención que nadie
respondiera.
El hallazgo. Hacia el martes 15, un amigo de la profesional que tenia una copia
de la llaves ingresó y constató el peor de los cuadros. La mujer estaba tirada en el suelo del
comedor con la ropa puesta y le habían colocado una bombacha en la boca a modo de mordaza. Una
sábana doblada en cuatro partes le cubría el cuerpo de la cintura para abajo. El panorama se
completaba con un reguero de sangre, evidencia del feroz castigo que había sufrido.
El médico forense constató 24 puñaladas, 17 de ellas concentradas en el cuello
de la mujer, aunque no fueron letales. Las heridas que le causaron la muerte fueron tres y se
focalizaron en el pecho, pulmón y estómago. El resto de los puntazos fueron en las piernas. La
muerte dataría de 48 horas antes del hallazgo. De los primeros indicios recolectados en el lugar,
para los investigadores el asesino pudo ser una persona conocida de la víctima.