Pido que lo poco que podamos hacer lo hagamos, al menos para mejorar nuestra vida en comunidad: cedamos el paso si conducimos, aunque seamos peatones crucemos cuando la luz verde lo indique, también somos parte del tránsito. No arrojemos basura dentro del ómnibus, ni por la ventanilla, no abramos la mano en cualquier parte aunque sea un pequeño papel que esté en nuestras manos. Barramos nuestras veredas y juntemos las hojas, no las arrojemos a la calle. Saludemos cuando entramos a algún lugar. Pidamos permiso y demos las gracias cuando corresponda. Aseguremos que nuestros perros hagan sus necesidades en casa o llevemos una bolsita cuando los sacamos a la calle. Entendamos que la música de nuestros celulares nos gusta a nosotros pero tal vez no al resto de las personas que viajan en el mismo ómnibus. Que los choferes no permitan que suban personas ebrias, porque el que pagó su boleto tienen derecho a un viaje tranquilo. Y si no hacemos nada de esto, porque nos comportamos como niños mal criados que hacen lo que quieren, que nuestras autoridades marquen nuestros errores y traten de que los cambiemos. Ya que los cambios no están viniendo de arriba hacia abajo, hagamos a la inversa, cambiemos nosotros para luego sí exigir que cambien ellos.


































