Qué es una deuda hipotecaria sino un reconocimiento de intereses sobre un dinero facilitado en calidad de préstamo para la adquisición de una vivienda, por el que erogamos una tasa expoliatoria adicionada a la solicitada para ese fin. Ahora bien, qué ocurre si por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, como ser pérdida de trabajo, pérdidas de nuestra capacidad de pago por las políticas económicas de los gobiernos de turno, que nos cambian los escenarios de un día para el otro, la gente se ve impedida de los reintegros en la forma pactada, sabiendo que la mora genera intereses sobre intereses, por lo que cada día que pasa hace más inviable el pago. Luego intervienen los abogados querellantes de los bancos damnificados sumando costas y honorarios a la desesperante condición del deudor. Sometiéndose a la Justicia ordinaria para que dictamine el remate del bien (muchas veces propiedades únicas) donde por raro sortilegio aparecen sujetos que manejan los mismos de acuerdo a su conveniencia. Lo único seguro de esto es que no se sabe de dónde proviene el dinero y quiénes son los cabecillas de estas organizaciones que están en todo el territorio, que compran por precios viles, pese a que es vox populi y nadie quiere hablar del tema. ¿Quién controla esos pasamanos que generan tanto dinero? ¿Y la Afip?
































