Mientras el país se cae socialmente a pedazos con huelgas, piquetes, manifestaciones, por motivos muy claros: hay muchos desocupados, hay muchísimos ocupados mal pagados, hay hambre, pobreza, bronca, descontento, violencia; los poderosos hacen leña de este árbol abatido que es la sociedad argentina, para sumar poder. Un gobierno suspendido en el autismo y el monólogo por los que optó para gobernar y que trata desesperadamente de sostenerse a fuerza de limosnas con plata ajena, un triunvirato de famosos (Tinelli, Giménez, Legrand) que desde su omnipresencia en los medios sigue vendiendo sus programas, todos sin excepción siguen viviendo del pobre, del desocupado, de los enfermos desamparados, de que reinen el caos, la miseria y la violencia. Para saber que todo debe cambiar y cómo, no necesitamos a conductores de televisión que no han hecho más que acumular fortunas y las ostentan por los mismos medios que usan para condolerse con los pobres, tampoco a representantes del pueblo con fortunas de origen dudoso y altamente cuestionables que se abrazan con los humildes y les reparten dádivas. Una sociedad crece cuando hay educación, nada más. Con educación se incorporan valores sociales y se desechan todas las formas de la violencia, se aprende a elegir gobernantes, se progresa en la evolución social, se alcanzan metas cada vez más altas en las realizaciones individuales y sociales y se acaba el gobierno de los oportunistas políticos. Pero esto no es nuevo, todos lo sabemos: el deber, la misión, el objetivo son educar, lo que significa dignificar a educadores y educandos garantizando que puedan interactuar con fluidez y holgura. No se educa con famosos del espectáculo, ni con piquetes y contrapiquetes, ni con subsidios a la pobreza, ni con discursos lacrimógenos, ni con autoritarismos anacrónicos, típicos del que decía "El Estado soy yo" (Luis XIV, siglos XVII y XVIII). Se educa con maestros, con alumnos, con escuelas, desterrando la pobreza instalada perversa e históricamente en un país rico y no sirviéndose de ella para ser cada día más rico, más famoso y poderoso.

































