Hoy 18 de marzo de 2015, levantarse y leer las noticias y ver que el gremio docente no acepta de plano la propuesta del gobierno sobre cómo arreglar la problemática salarial, digamos que ya parece irrisorio. Y van... Cuántos años de discusiones en sentido a la renovación de las paritarias, que inútiles políticos nunca terminan de incorporar a un presupuesto serio donde se refleje la enseñanza a un futuro de nuestros hijos y los hipócritas de siempre, sindicalistas irresponsables que dicen saber lo que les conviene a la hora de defender el bolsillo de sus afiliados, pero jamás pensaron en la “verdadera educación” que necesitamos para que la ignorancia no mate a nuestro futuro como sociedad. Son encubridores de un alto margen de aquellos que con partes de enfermo sostienen al reemplazante del reemplazante del reemplazante, total nuestros niños no aprenden nada y los sueldos se suman sin justificación alguna, total lo que importa es sumar poder dentro de un gremio con gremialistas impresentables que sólo pugnan por lograr en algún momento algún puesto político. Generan tristeza en medio de la desazón que hoy tiene la sociedad por otra cantidad de motivos, digamos preocupación por el empleo, inseguridad, año electoral y lo que esto significa. Desde hace muchos años se viene vislumbrando un arduo trabajo desde estos dos frentes, político y sindical para fortalecer la idea de un nuevo paradigma, la “ignorancia sustentable”. Y creo que el posicionamiento elegido va por buen camino, año a año se esmeran por no resolver este tipo de cuestiones en los meses anteriores al inicio del ciclo lectivo, total prima la insensatez a favor de la irresolución, total quienes pagan por ello son siempre los mismos, los niños. A nuestra sociedad le falta la madurez que se necesita a la hora de tomar decisiones, ya que en forma permanente nos toca escuchar sobre la situación de los docentes y su sacrificado trabajo en una sociedad donde la familia no posee los niveles de contención sobre los hijos y parece que los maestros si deben hacerse cargo. Pero que esto no justifique lo injustificable, donde también tenemos que escuchar que los maestros limpian las escuelas, o compran las tizas, o útiles para sus alumnos. Dentro de este marco todos sabemos dónde esto sucede, nada más y nada menos que en la periferia, o en las escuelas más carenciadas y a quien respeto porque en esa realidad realmente hay que estar en el día a día. Ahora fuera de estas situaciones tan particulares sigo sin entender cuáles son los reclamos donde sigo pensando que todo el mundo tiene como derecho constitucional a reclamar por una mejor situación laboral, pero a la hora del reclamo que estos hipócritas no pongan de manifiesto el estado de las escuelas, cuando no he visto a “ningún” sindicalista recorriendo los establecimientos escolares para hacer un relevamiento real de esta situación. Sólo van por poder, pero el único poder que les quedará en el tiempo y serán los únicos responsables por no lograr estrategias activas donde no pongan en juego la enseñanza y dejen que el futuro sea un mejor camino para esta sociedad que tanto lo necesita.


























