Es una vergüenza el trato que recibimos los jubilados de Pami en el Hospital Italiano, desde el mismo momento en que tenemos más de una hora y media para pedir turnos, que en muchos casos nos dan con demoras de más de un mes. He comprobado que a sus afiliados de Italmedic y con otras obras sociales no pasa lo mismo. Es una falta de respeto que tanto en la guardia como en consultorios externos y radiología atiendan primero a sus afiliados, sin hacerles hacer cola ni sacar números. Por otra parte, dan sobreturnos a los que aportan a su prepaga, lo que implica que los jubilados recibimos una atención de segunda categoría, teniendo que soportar más de dos horas que nos atienda un médico, por la cantidad de sobreturnos que a los jubilados no nos dan. La falta de amabilidad y contención es por demás de alevoso; para los jubilados no existe ni el “buen día” ni el “qué necesita”. Jamás una sonrisa, el más claro ejemplo de falta de consideración y respeto. Por supuesto que hay excepciones.






























