Entre tantas injusticias sociales están los perros abandonados, maltratados, enfermos, los callejeros. Aquellos que no comen todos los días y cuando lo hacen son sobras o despojos. Todos los días cuando circulo por la ciudad cuento en tantas cuadras tantos perros sin destino. Algunos adultos y me pregunto quién será tan malvado para hacer crecer a un animal y luego abandonarlo a su suerte. Muchos de ellos enfermos con las enfermedades de la pobreza. El egoísmo social ha llegado a la máxima expresión, a pocos le importa esto. Las protectoras están saturadas, cuesta que adopten mascotas que no son de raza. Inclusive, hay una subraza que viene de distintas cruzas, ese perro con las patas amarillas, el lomo negro o marrón, todos parecidos, raza argentina creo. Si la sociedad fuera mas sensible en todas las casas debería haber un animalito. Sé que esto es ideal, que hay chicos con hambre, que hay adultos que viven mal, sin trabajo, todos sabemos y vemos todo. Pero sacar animales de la calle, solidarizarse con su destino, darle abrigo y comida habla de un tipo de sociedad que no estamos siendo. El 2 de junio es el Día Nacional del Perro y quiero agradecer su presencia, porque son mis amigos, siempre listos a menguar la tristeza, a aliviar la soledad y sólo les doy comida, una cucha, techo y con eso mi gran amor. Gracias Maula y Poker.

































