El intercambio de cartas de lectores suscitado por la baja de algunos profesionales médicos del listado de prestadores de Iapos me inspira estas reflexiones, que son muchas más pero en mérito a la brevedad del espacio he de resumir. En nuestro país así como en la inmensa mayoría de las democracias capitalistas el derecho a la salud es solo una falaz declaración, aun hallándose inscripto en algunas constituciones. Sujeta a las leyes del mercado, la salud es una mercancía más que, desgraciadamente, como ocurre con otros insumos necesarios para la vida de los ciudadanos, no está al alcance de todos. Así de simple la medicina, como otras profesiones, no escapa a las leyes del mercado: el lucro y la ganancia. Si bien la irrupción de la llamada seguridad social tanto oficial o privada modificó sustancialmente la atención médica extendiéndola al universo de asalariados, quedan sin cobertura millones de argentinos carentes de atención, que se agrava por las constantes migraciones internas. En cuanto al tema controversial del cobro del plus, por parte del profesional, lo considero absolutamente injusto. El hilo no debe cortarse por lo más delgado. El afiliado que paga con su correspondiente orden la atención que requiere ha desembolsado el correspondiente coseguro. Del envilecimiento de los honorarios profesionales por parte de obras sociales y/o mutuales no es responsable el afiliado que además de recibir el malhumor y el maltrato del profesional, debe peregrinar por oficinas y enfrentarse con burócratas en la propia obra social. Los profesionales de la salud tienen una sola opción: su agremiación, la participación activa en las instituciones que dicen representarlos. En esos ámbitos es donde debe exigirse la recomposición de los honorarios y/o sueldos. Salir del inmovilismo y la comodidad de dejar que otros le resuelvan el problema económico. Hay ejemplos suficientes de cómo la lucha que realizaron médicos provinciales y municipales (incluidos paros mediantes) lograron sustanciales mejoras para los profesionales de la salud.





































