Un oficial de justicia lesionado, una mujer policía zamarreada y una abogada atemorizada y con su auto dañado fue el resultado de la violenta reacción de un hombre que debía restituirle a su ex esposa la casa en la que habían convivido durante más de diez años.
"Esto es muy grave porque la Justicia actúa ante el hecho consumado y no en forma preventiva cuando se puede apelar a la mediación entre las partes para no llegar a casos mayores", dijo el abogado José Luis Abichain Zuain, patrocinante de una de las víctimas del episodio.
La historia tiene como protagonistas principales a Carina Alejandra Casermeiro y Claudio G. Peralta, quienes fueron pareja desde la adolescencia, se casaron y son padres de tres menores que hoy tienen 5, 8 y 12 años. Según relató la mujer a La Capital, a mediados de 2011 empezaron los problemas de la pareja cuando ella supo "de las infidelidades cometidas por él", época para la cual también "se notó un cambio de su actitud y un incremento de la violencia verbal", dijo Carina.
Las desavenencias crecieron hasta que la mujer se fue de la casa que la familia compartía en La Tradición al 2700, en Funes, y con ayuda de su familia se instaló con sus tres hijos en Rosario mientras se sustanciaba el juicio de divorcio que en un primer momento fue de mutuo acuerdo y hoy es contencioso. "Tanto yo como mis padres hemos denunciado las amenazas que Claudio nos profirió y eso llevó a que la Justicia ordenara en febrero de 2012 una restricción de acercamiento de él a mi y a los chicos", contó.
Desde entonces Carina pidió la restitución de la casa familiar, a lo que según ella "Claudio siempre se opuso". En esa situación se llegó al 30 de abril cuando un oficial de Justicia acompañó a Carina y a su abogada, Liliana Chinelatto, a la casa de Funes para tomar posesión de la misma. Lo hicieron junto a una pareja de policías ante la posibilidad de que ocurriese lo que ocurrió.
"Claudio llegó con su nueva pareja, su hermano y su cuñada y todo fue un desborde de violencia. Le pegaron al oficial de Justicia, la tiraron al piso a la agente policial, arrojaron piedras al auto de la abogada y se quedaron con algunas de mis pertenencias cuando nos echaron bajo amenazas", recordó Carina.
Ahora, con el patrocinio del abogado Abichain Zuain, la mujer entabló la demanda penal contra quien fue su esposo y es padre de sus hijos. "Por los delitos cometidos la causa podría pasar a un juzgado de Instrucción. Nosotros ya hemos iniciado la querella criminal y a pesar de eso mi clienta sigue recibiendo amenazas telefónicas. Sin embargo, lo que aquí importa es que las cosas se tomen a tiempo para que ésto no derive en episodios más graves", dijo el abogado.