Me parece que sería conveniente reflotar lo que quiere decir la palabra democracia, que no es otra cosa que el gobierno elegido por su pueblo. En otras palabras el que gane las elecciones debe gobernar y el que pierde ayudar para que esa gobernabilidad sea posible. Lo principal sería y es que se comprendan, que mis derechos terminan cuando empiezan tus derechos, pues entiendo que si nos respetamos todos mutuamente habremos dado y avanzado un paso o varios pasos muy importantes. ¿Por qué me expreso de esta manera? Es muy sencillo: veo en mi República con desazón que la prepotencia y extorsión es cosa de todos los días, ya sea que grupos se adueñen de una calle, otros corten una ruta y algunos otros cierran autopistas. Me parece que de esa manera el equilibrio democrático es alterado, alterando además a los miles, tal vez millones de ciudadanos que trabajan y pagan sus impuestos. Entiendo que estos famosos y mal llamados piquetes hacen que el país se parezca más a una triste anarquía que a una República, pues todos ellos piden que sus reclamos sean tenidos en cuenta pero lamentablemente lo único que se consigue es alterar a la población que, repito, trabaja y paga honrosamente sus impuestos.
































