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Dejaron firme la absolución de un joven implicado en un crimen

Angel Ariel Arocha había sido extraditado de Paraguay por el homicidio, en junio de 2009, de Leando Barrios. La Justicia lo desligó.

Domingo 19 de Mayo de 2013

La Cámara Penal de los Tribunales provinciales dejó firme la absolución de Angel Ariel Petaco Arocha, de 24 años, y le dio la razón al juez de Sentencia Carlos Carbone en la causa que se abrió con el asesinato de Leandro El bebe Barrios, ocurrido el 14 de junio de 2009 en Garibaldi y Esmeralda.

Arocha, quien fue detenido en Paraguay y extraditado un año y medio después del crimen, había sido acusado por homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego. La fiscal Adriana Camporini había requerido una condena de 13 años de prisión, la querella una condena de 25 años y el juez Carbone lo absolvió de culpa y cargo el pasado 17 de octubre. A partir de ese momento Arocha fue excarcelado tras pagar una fianza de 50 mil pesos.

Así, el asesinato de Leandro Gonzalo El bebe Barrios, quien tenía 21 años cuando fue asesinado con balazos calibres 9 milímetros en la esquina de su casa, quedó sin detenidos ni acusados. El bebe recibió impactos en el hombro y el cuello que le lesionaron la arteria carótida y el esófago. Era el tercer hijo de una familia de cinco hermanos y en una entrevista publicada por LaCapital el 15 de noviembre de 2009, Stella y Ramón, los padres del muchacho acusaron públicamente a Petaco Arocha.

En ese marco, dos meses después del crimen de Barrios, Miguel Angel Arocha, de 45 años, intervino en una pelea donde su hijo Petaco estaba siendo golpeado a metros de su casa, en Uriburu y pasaje Médici, y recibió un balazo que le atravesó el abdomen. Tras agonizar un día, murió.

En Paraguay. Entonces Petaco desapareció y tras una tarea de rastreo de llamadas telefónicas ordenadas por el juez Jorge Baclini, quien en ese momento tenía a su cargo el juzgado de Instrucción 15ª, se determinó en diciembre de 2009 que Arocha había sido detenido Paraguay por un robo y que cumplía arresto domiciliario en el vecino país. El 28 de diciembre de ese año lo capturó Interpol y tras un juicio de extradición fue enviado a la Argentina en diciembre de 2010. Dos semanas más tarde lo procesaron por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y se elevó la causa a juicio escrito.

El 17 de octubre pasado el juez de Sentencia Carlos Carbone absolvió al acusado de culpa y cargo. El magistrado se basó para ello en el análisis de las declaraciones de dos testigos que sostuvieron haber visto el crimen y las contradicciones que estos tuvieron sobre la moto en la que se conducía el tirador, cómo estaba vestido y en qué lugar del rodado iba ubicado.

Uno dijo que el agresor era Arocha y el otro no pudo identificarlo. "Estas contradicciones son insalvables en la construcción de la prueba de cargo que debe ser lógica y evidente", escribió el juez. Y agregó: "No puede ser levantada la duda, ni siquiera en la acreditación del estado de malestar o enemistad entre la víctima y el inculpado".

Los fundamentos. Así, el fallo de absolución fue apelado por Guillermo Muratti, representante de la familia Barrios, y por la fiscal de Cámara de Rosario, Cristina Rubiolo. La defensa de Arocha estuvo en manos del abogado Marcelo Folch. La encargada de dirimir la cuestión fue la Sala III de la Cámara Penal, integrada por Otto Crippa García —quien se encargó de redactar el fallo—, Alfredo Ivaldi Artacho y Rubén Darío Jukic. Crippa Garcia y Jukic votaron por la absolución mientras que Ivaldi Artacho consideró "declarar mal concedido el recurso de apelación sin pronunciarse sobre el fondo de la cuestión".

"La Instrucción intentó profundizar la búsqueda de una explicación racional reconstructiva de los hechos, aunque los resultados no son lo claros, precisos ni abundantes que se desearía", explicó Otto García en su fundamentación. "Por ejemplo, salvo dos personas que dicen haber estado en el lugar a la hora del crimen, no hay secuestro de arma que permita conectarla con los proyectiles verificados y vainas secuestradas en la zona. Ni rastros o huellas que importen a esa búsqueda. Con lo que, tal como ha acontecido en el proceso de análisis valorativo que ha efectuado el tribunal de grado, la tarea se dificulta. Y estimo que, en coincidencia con la conclusión a la que ha arribado en correcto análisis el juez Carbone, debe dictarse la absolución del imputado", indicó el camarista.

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