Querido Papá Noel, aunque excedida en años para seguir pidiendo, las ilusiones no las pierdo. Quiero contarte que hace tiempo inicié mis trámites jubilatorios en la Administración Nacional de Seguridad Social (Ansés). Por trabajar en escuela transferida mis papeles van y vienen de provincia a Nación y viceversa sorteando obstáculos gracias a la predisposición de la gente. He podido entregar mi renuncia condicionada justamente en este mes cuando pesa más la idea de las vacaciones que la rutina del trabajo. Esto significa que después de la aceptación provincial deberé esperar vaya a saber cuánto más para que la Nación se expida. Mi comportamiento creo ha sido bueno brindando "servicio" docente frente al curso durante cuarenta años sin más licencias que las que solicité por parto. Veo que últimamente estás rodeado de muchos colaboradores, quiero pensar que no serán sólo panzones que aprovechan tu traje para sentirse buenos, de todos modos me encantaría si podés darme una mano en esto de acortar los tiempos y lograr que en los comienzos del "Bicentenario" me otorguen ese beneficio tan anhelado. Tal vez exceda a tus posibilidades, igual te agradezco y te hago un pedido más: por favor no rompas mi "cartita", alguien más podría leerla y quién te dice que tenga suerte. ¡Feliz Navidad!


































