El hombre hoy es más cuidadoso de su salud física, aplica dietas, gimnasia, menos frituras, más frutas y controles periódicos. Ahora bien, en un simple ejercicio de memoria y retrospección, observemos de qué manera, indirectamente proporcional, ha permitido que le dañen su salud mental. Si lo que ingerimos por la boca regula, motiva o deprime y prolonga o acorta nuestra propia vida, ¿qué importancia le damos a lo que consumimos con la lectura de periódicos, revistas vacías de contenido intelectual o a los innumerables programas televisivos cargados de odios y rencores con fines privados? Programas que motivan la protesta inútil y que son una constante burla a la inteligencia popular, que luego, a la vista de los estados de ánimo que se observan en los ciudadanos, no cabe duda que han dañado su intelecto y transformado de manera inconsciente al individuo en una potencial carga explosiva. Es que son nutridos por los sucesivos mensajes subliminales de personajes y actores que lucran y viven de las antinomias. Como se sabe, el cuerpo bien alimentado rinde más, disfruta y por lógica vive más años. Si el intelecto se alimenta bien, evitando la manipulación mediática, acompaña al cuerpo, nos hace más tolerables y socialmente provechosos. Es aceptable la lectura o la distracción mediante un programa de televisión, pero al igual que lo que se come debemos saber elegir qué se lee, qué se escucha y qué se ve, ante una oferta de banalidades centradas en acusaciones sin sentido y siempre con final abierto. De lo contrario, seremos inconscientemente culpables del deterioro de nuestra salud mental y de lo que de ella dependa. Por otra parte, cabe recordar que el término plutocracia deviene de ploutos (dinero) y kratos (gobierno). Se trata de un sistema de gobierno en el que existen influencias desequilibrantes basadas en la toma de decisiones a favor de los que ostentan las fuentes de riqueza. Al respecto, Bernard Shaw escribió: “La plutocracia después de haber destruido el poder real por la fuerza bruta con disfraz de democracia ha comprobado y reducido a la nada esta democracia. Hoy el dinero es el que habla, el que imprime, el que radia, el que reina, y los reyes, los mismos que los jefes socialistas, tienen que acatar sus decretos, y aún por extraña paradoja, suministra los fondos para sus empresas y garantiza sus utilidades; hoy ya no se compra la democracia, hoy simple y vergonzosamente se la embauca”. Frente al cínico pragmatismo actual del “todo vale”, debemos reflexionar sobre estos pensamientos y elegir qué leemos o vemos, es la única forma de cuidar nuestro intelecto y forma de pensar para luego actuar en consecuencia. Así como cuidamos nuestro cuerpo para darnos más y mejor vida, evitando que los estados de ánimo tendenciosamente influenciados no interfieran en nuestras decisiones.
Las fiestas en La Macarena
El martes 30 de abril, a partir de la medianoche, el boliche La Macarena, ubicado en Sarmiento entre San Luis y San Juan, abrió sus puertas y realizó la fiesta de los punk. Con el correr de las horas se sintió la llegada de chicos, más chicos, llegando a una multitud. Estos jóvenes, además de pasarla bien, tuvieron el tiempo suficiente para dejar las dos veredas de calle Sarmiento en un estado calamitoso. Había botellas rotas tiradas, umbrales orinados con ganas y paredes y persianas escritas con pintura blanca con leyendas de todo tipo. Además, tocaron todos los porteros eléctricos que se les dio la gana entorpeciendo el descanso de la gente y golpearon a modo de batucada los contenedores. En fin, fue una noche en la que nadie pudo descansar. Todo esto sin contar los gritos, corridas, peleas e insultos por doquier. Yo digo, si el local bailable es el organizador de las fiestas, entonces es el responsable de lo que pase, no solo dentro del local, sino también en la calle. Ellos deberían contar con gente afuera que por lo menos controle algo o llame a quien corresponda si el tema se les va de la mano. Uno entiende que los jóvenes tengan ganas de divertirse pero no de esta manera, tienen que respetar a la gente que se encuentra en sus casas descansando. Pero claro, estos chicos desconocen lo que es el respeto, entonces no creo que puedan revertir esta situación. Es por eso que les pido a los dueños de La Macarena que para la próxima fiesta se acuerden de poner vigilancia afuera para que esto no vuelva a suceder, y a las autoridades pertinentes que se den una vuelta en las noches en que estos boliches funcionan y puedan comprobar que lo que digo es cierto y tomen cartas en el asunto.
María Carranza
Cortinas de humo
Nos hemos acostumbrado a las cortinas de humo que el oficialismo impone para tapar la podredumbre que se está escapando de la olla a presión de la Rosada. Tan sutil nos hicimos, que sin esfuerzo adivinamos cada motivo, cada tapa agujero. En el programa Infama se transmitió el reportaje que un tal Ventura le hizo a Zulemita Menem, hija del ex presidente Carlos Menem, girando sobre el supuesto maltrato físico que Zulemita sufrió en el primer matrimonio con un empresario Italiano, padre de su primer hijo. Los pormenores abarcaron también al supuesto crimen que sufrió el fallecido Carlitos Menem cuando cayó su helicóptero hace ya varios años. Que la joven se vea sometida a un interrogatorio vergonzoso, que salpica a la familia, a sus hijos y a su entorno a pedido del tal Ventura, que fue tapa de noticias por defender al sujeto Fariña, conocido por sus declaraciones de lavado de dinero, nos dice muy claramente que es necesario desviar la atención ciudadana de las investigaciones que frecuentemente expone el periodista Jorge Lanata, relacionadas a un individuo, socio y amigo muy cercano al poder encargado de los movimientos de sumas millonarias fuera del país. Sinceramente, sentí pena de Zulemita, que se la notaba triste e incómoda. ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Por qué revivir y escarbar algo lamentable que ocurrió hace muchos años?
Paola Lombardini
DNI 14.311.352
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El estado de la ruta 90
Me dirijo a ustedes para que por su intermedio se haga saber el mal estado de la ruta provincial 90, en el tramo localizado entre la localidad de Alcorta y el cruce con la ruta 4, distrito de Carreras. ¿Puede alguien averiguar por qué se demoran tanto las obras de repavimentación? Ya hubo accidentes. ¿Tenemos que esperar que haya alguno más? Por supuesto que hay un tramo ya realizado, donde se puede transitar muy bien, pero hay unos cinco kilómetros donde pasaron la fresadora y uno no sabe si se circula por la banquina o por la ruta, no hay señalización y es un verdadero riesgo para la integridad física el circular por ella. Además, en el tramo que va desde Carreras hacia Melincué, donde aún no hicieron ningún tipo de obra sobre la ruta, los baches ya se están abriendo, gracias a los camiones cargados y las lluvias. Recordemos que cada una de las localidades conforman una región, un departamento y las interrelaciones entre ellas, la provincia y la Nación. Pero para que estas interrelaciones se produzcan es necesario que existan vías de comunicación. Carreras tiene una sola ruta asfaltada, la 90, que lo comunica con la región, la provincia y la Nación y esa ruta significa salud, educación, trabajo, producción. Si esa ruta sigue en las condiciones en que está, significa que Carreras está casi aislada.
María Isabel Spinetta
DNI 17.217.254
Eterno agradecimiento
Sentimos la necesidad de expresar nuestro máximo agradecimiento a todo el personal del Hospital Carrasco. Desde el personal de seguridad hasta la dirección, por la inmejorable atención y contención que recibió nuestro padre José D’Alesio a lo largo de su enfermedad. En especial a las doctoras Marcela Marchesini y Cristina Bogué, quienes lo hicieron sentir, como el decía, de la familia del Carrasco. También a los enfermeros, médicos de guardia y mucamas quienes se transformaban en psicólogos en los momentos más difíciles. Lamentablemente, cuando hablamos de un hospital público hacemos alusión a sus carencias y no nos imaginamos que detrás de ellos existan personas con la calidez humana, valores y compromiso social, como las que conocimos en este hospital. A todos ellos nuestro más sinceros agradecimientos por haberlo cuidado hasta el final.
Familia D’Alesio
Marcela D’Alesio
DNI 24.116.803
Mastercard te abandona
Hace varios años el banco donde depositan mis haberes me envió de “regalo” una tarjeta Mastercard. El gerente del banco, un viejo conocido mío, me dijo que me la daba sin cargo, ni costo alguno y que la consideraba una de las mejores tarjetas del mundo. Al principio no la utilicé, pero últimamente creo que todos lo hacemos por las ofertas y oportunidades de compra que te dan todas las tarjetas, aunque con algunas diferencias entre sí. Sin embargo, nunca la utilicé para extracción por cajero sino solo para consumo, aún sabiendo que existe un límite para poder sacar por cajeros. Este año tuve la fortuna de poder viajar al exterior unos días y encontrándome a más de 9.000 kilómetros de mi casa noté que no me alcanzaría el dinero que había llevado y decidí llamar a la línea de atención al cliente en el exterior 4340-5656, que figura al dorso la tarjeta. Luego de algunos intentos me pude comunicar y les pedí si podían ellos emitirme una clave, ya sea para ser utilizada por única vez o bien ya quedaría permanente y yo poder retirar el dinero que tenía autorizado. Mi sorpresa fue muy grande al principio y creí que se trataba de una broma cuando escuché la respuesta, por lo que corté y volví a llamar pensando que me había atendido cualquiera y se divertía conmigo. Ahora la sorpresa pasó a ser enojo cuando me repitieron lo mismo que ya había escuchado: “Mire señor, es imposible que le emitamos una clave en forma inmediata. Nuestro sistema no está preparado para ello. Sí podemos emitirle una y seguramente la estará recibiendo en su casa en unos 15 días”. Le respondí que era como si me quedaba sin nafta en mi auto en Arizona y ellos que siempre me sugerían que estaban a mi servicio me daban un bidón de nafta y lo ponían en Arabia. ¿De qué me podía servir la clave 15 días después en mi casa de Capitán Bermúdez si la necesidad era ahora? Como ya varios me habían dicho que habían podido hacerlo con diversas tarjetas, mi mujer llamó a atención al cliente de Visa (ella tiene esa tarjeta) y en cinco minutos le dieron la clave para extracción por cajero automático con la única condición de esperar dos horas (tiempo que demoraban en ponerla operativa) y recién después operar con la misma, cosa que hizo sin ningún inconveniente pudiendo retirar su limite de dinero y solucionando el problema. Volví a llamar para decirle al operador (aunque no le interese demasiado) que tenía dos noticias para darle, una mala y otra buena. La mala es que perdían un cliente de muchos años. La buena es que iban a ser noticia en los diarios para que no le pase algo similar a otros clientes . ¡Chau Master, hola Visa!
Alberto Biancardi
DNI 7.685.433