Los contagios de Covid en los menores no aflojan. En Santa Fe se sumaron 2.646 casos en los últimos 15 días y ya se había registrado una cifra similar 15 días antes. La franja más afectada es la de los adolescentes, entre los 12 y los 19 años, según los datos oficiales. Los especialistas, en Argentina y en el mundo, afirman que las vacunas pediátricas ayudarían a cortar la cadena de infecciones y evitar complicaciones, especialmente entre los más vulnerables.
Si bien el número de internaciones y muertes se mantiene estable, y es bajo en relación a la población de adultos, hay preocupación por lo que pueda ocurrir en el país con la variante Delta ya que en otros lugares, como en Europa, está afectando especialmente a los chicos en edad escolar.
En Argentina no hay circulación comunitaria de Delta por el momento pero ya se aislaron varios pasajeros que arribaron al país contagiados con esta mutación, sumamente transmisible.
Los menores pueden tener complicaciones si se enferman de Covid con cualquier variante (hay 130 casos de síndrome inflamatorio poscovid en Argentina, por ejemplo) e incluso en niños previamente sanos, pero además tienen la capacidad de transmitir el virus. El 50% son asintomáticos, por lo que pueden estar infectados, no tener signos de la enfermedad y transmitir el Sars Cov 2 a pares o adultos. Por eso a nivel nacional, y también en la provincia, tal como lo expresó la ministra de Salud, Sonia Martorano, se está pensando en la necesidad de inocular lo antes posible a los chicos, empezando con los que tienen alto riesgo de complicaciones si contraen el Covid.
El problema es que en el país no hay vacunas que estén autorizadas para menores. “La vacuna de Pfizer es la única que ha demostrado con evidencia científica que puede utilizarse en chicos desde los 12 años. En tanto, Moderna, Sinovac, Sinopharm y AstraZeneca están haciendo estudios al respecto, pero aún no hay datos confirmados”, señaló ayer a La Capital la pediatra e infectóloga Gabriela Ensinck, secretaria del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y miembro de la Sociedad de Infectología de Rosario.
La especialista dijo que para “intentar alcanzar la ansiada inmunidad de rebaño, con el 75 a 80% de la población total vacunada, es importante considerar al grupo de los menores de 18 años, que constituyen nada menos que el 20% de los ciudadanos”.
Las urgencias
“Sin dudas la urgencia está puesta en los chicos con enfermedades previas que pueden tener más complicaciones, mayor riesgo de internación y muerte si se contagian Covid. En este grupo están los menores con enfermedad pulmonar o cardíaca crónica, los que tienen obesidad, diabetes y los inmunodeprimidos”, remarcó la médica.
Aunque la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, fue una de las principales defensoras del DNU que habilita a laboratorios como Pfizer a avanzar con las negociaciones para traer sus vacunas al país (entre ellas se encuentran las que pueden utilizarse en menores) hasta el momento no hay plazos establecidos para el ingreso.
Las familias de chicos con problemas de salud están haciendo distintas campañas en redes y enviando cartas a funcionarios (también hay acciones a nivel judicial) ya que temen que empeore el estado físico y anímico de sus hijos. La mayoría de los menores con comorbilidades hace más de un año que están en sus casas, no asisten a clases presenciales y muchos debieron suspender o espaciar los encuentros con los terapeutas por temor a los contagios, sufriendo retrocesos en su salud general.
Distintas asociaciones de pacientes con enfermedades crónicas severas del país están haciendo sus propios registros para enviar a los ministerios de Salud de sus provincias, y en los que constan los datos de los chicos con comorbilidades que necesitan vacunarse. Santa Fe no es la excepción.
Ayer, la ministra Martorano mencionó que están armando ese listado para estar preparados en el caso de que las vacunas pediátricas ingresen al país. En la provincia, los mayores de 18 años con problemas de salud previos ya fueron vacunados en un alto porcentaje. Ahora, el objetivo son los menores. Y la idea es ir por más: no solo los de riesgo, sino todos.