Parece que el mundo de los taxis está dando que hablar nuevamente. Existen controles exhaustivos para que no se cobre de más y funcione el aire acondicionado. Como taxista no me sirve tener gente en el mismo gremio que abusa del pasajero. Por otra parte, hoy por hoy el aire acondicionado es un elemento fundamental, tanto para el chofer como para el pasajero. Pero discrepo con la Municipalidad sobre los controles, porque los aplican sólo en algunas zonas y no en todas. Además, como contracara al servicio de taxis, están los remises truchos, que operan de forma indiscriminada, sobre todo en los barrios y en las puertas de los hospitales públicos. Al comparar los costos, cualquiera opta por los remises. Pero resulta muy sencillo brindar un servicio a bajo costo no pagando los impuestos y en muchos casos sin seguro. Es positivo saber que la Municipalidad nos cuida de viajar "tranquilo" y cómodo, pero también es bueno que controle quién nos lleva. Claro que es más fácil multar a quienes estamos pintados de amarillo y negro que a los que no pueden identificar y además no tienen mucho interés en hacerlo. Me encanta un municipio que aplique las reglas, pero que sean para todos.


































