“Este gobierno les puede decir cualquier cosa a todos los que quiera, menos a los
que conocemos cada papel y cada cifra real que maneja”, aseguró ayer la secretaria de
Comunicación de Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), Marcela Torres. Una advertencia que
refleja el agravamiento del conflicto con los empleados públicos santafesinos, que pararán mañana y
pasado en demanda de una mejora salarial. Y que salió a la luz luego de que el jefe de la Casa
Gris, Hermes Binner, no descartara denunciar a ese gremio y a la Asociación de Trabajadores del
Estado (ATE) ante la Justicia de profundizarse la huelga la semana próxima (podrían ampliarla a 72
horas).
En UPCN —en tanto— desafiaron a Binner a hacerlo por
considerar que no incumplieron ninguna ley. También le recordaron que “los que manejan los
papeles y liquidan los gastos, viáticos y demás movimientos de dinero que hace el gobierno son los
mismos que van a parar masivamente y que no aceptarán la recomposición ofrecida”.
“Este gobierno les puede decir cualquier cosa a todos los que
quiera, menos a los que conocemos cada papel y cada cifra real que maneja”, avisó Torres.
Unos y otros reconocieron que no hubo contactos, y también esperan que el feriado por el censo de
hoy enfríe los ánimos.
El gobierno confía en que mañana y pasado la adhesión a la huelga tenga
menos contundencia de la que esperan los gremios. Por eso sólo exhortó a reanudar el diálogo desde
los medios y sin formalizar una nueva cita a los gremios. Si el paro no es masivo, los
sindicalistas deberán aceptar la salida de una negociación, algo más debilitados de lo que
esperaban.
Por ese motivo, la gestión socialista busca identificar la dureza de la
medida con una especulación política al amparo de la interna del Partido Justicialista (PJ) y en
función de los próximos comicios
provinciales.
ATE y UPC, por su parte, no estuvieron dispuestos a distraer esfuerzos
que ahora tienen volcados en asegurar que el porcentaje de huelguistas sea lo suficientemente
abultado, no sólo para vaciar las oficinas públicas sino para redoblar la presión.
La dirigencia gremial apuesta a que el feriado deje sin actividad a los
demás poderes del Estado (la Suprema Corte y la Legislatura) y que, a su vez, no diluya la protesta
en medio de un clima semana corta.
Esto último anhelan en el gobierno, que siguió machacando con lo injusto
de la medida: Binner reprochó que a su administración, que por la mejoría de las finanzas ofertó
una recomposición, le pagaran con ingratitud.
“Hoy no se habla de aumentos en ninguna parte del país. A partir
de mejores ingresos, es el gobierno el que propone incrementar un poquito el salario para que
puedan pasar una linda Navidad y el Año Nuevo”, explicó Binner, en clave de Papá Noel.
Por ese lado lo cruzó duramente Torre. “Tiene razón el gobernador:
no pedimos el incremento pero nos asiste el derecho a decirle que es poco. No incumplimos
absolutamente nada. Está en desconocimiento de lo que sostiene la Constitución”, sostuvo.
En sintonía, el líder de UPCN, Alberto Maguid, dio otra vuelta de tuerca
al enfatizar de que “se trata de la dignidad del salario más allá del proceso
inflacionario”.
Pero la novedad del conflicto la instaló Binner al afirmar que, si el
paro se profundiza, denunciará a los gremios ante la Justicia. “Si tenemos una ley de
paritarias que fija términos que, posteriormente, no se cumplen, estamos ante un hecho no
comprensible. Si vamos a manejarnos fuera de las normas, entonces cambiaremos las reglas de
juego”,
argumentó.
Sin embargo, Torre replicó: “Le decimos que nos dieron menos que a
los docentes, que el 1,3 por ciento (por encima del 5%) es para equiparar el punto de menos
otorgado, respecto de los maestros, en marzo pasado y que ofrecen sumas en negro, algo prohibido
por ley. Es el gobierno el que incumple las normas”.
“Que transformen esos 300 pesos en negro en algunos puntos
porcentuales más. Que considere injusto al paro, es un problema del gobernador. Nosotros creemos
que no es justo que hayan aumentado los impuestos como lo hicieron”, prosiguió.
Para la gremialista, Binner “se olvida que los que liquidan los
gastos y los viáticos de los funcionarios en cada rincón de la administración provincial son los
mismos que van a parar mañana y pasado”. l






























