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Condenaron a Ricardo Jaime a seis meses de prisión en suspenso

La Justicia cordobesa lo encontró culpable de intentar ocultar pruebas durante un allanamiento. El el ex funcionario apelará el fallo.  

Miércoles 04 de Septiembre de 2013

El ex secretario de Transporte de la Nación Ricardo Jaime fue condenado ayer a seis meses de prisión en suspenso por la Justicia cordobesa, que lo halló culpable de intentar ocultar evidencias durante un allanamiento realizado en la casa de su hija en Villa Carlos Paz, en junio de 2010.

La sentencia se conoció en el Tribunal Oral Federal (TOF) número 2 de Córdoba, donde Jaime hizo uso del derecho a la última palabra y reiteró su inocencia. "Sólo quiero decir lo que dije en mi declaración. Niego totalmente los hechos que se me imputan y voy a esperar lo que dictamine el tribunal", señaló ante los jueces.

Si bien se trata de una pena menor por la cual Jaime no irá a prisión, el fallo adquiere relevancia por tratarse del primer juicio penal en el que el ex funcionario kirchnerista —sobre quien pesa una veintena de causas penales en diferentes juzgados del país— tuvo que comparecer como imputado.

Además, la sentencia implica cierta restricción a sus movimientos, puesto que Jaime —quien acostumbra viajar con frecuencia al exterior, especialmente a Brasil— deberá fijar domicilio en el país y no abandonar el territorio nacional sin que medie previa autorización del tribunal. El fallo fue acordado por unanimidad por el tribunal que integraron Fabián Asís, Carlos Lascano y José Pérez Villalobo, quienes darán a conocer sus fundamentos la semana próxima.

Cuando los magistrados anunciaron la sentencia, Jaime no pudo disimular en su rostro una mezcla de estupor y enfado que se hizo más evidente cuando fue abordado por los periodistas que presenciaban la audiencia. Si bien evitó entrar en polémica con los jueces al afirmar que no iba a cuestionar una decisión judicial y dejaba todo en manos de su abogado, Marcelo Brito, no dejó de insistir en su inocencia.

El abogado defensor, en tanto, no dudó en afirmar que éste fue "un juicio mediático que concluyó con una sentencia política" y que de haberse tratado de otro imputado no sólo hubiera sido encontrado inocente sino que ni siquiera hubiera llegado a juicio. "Fue un fallo contrario a derecho en el que los jueces cedieron a presiones políticas", insistió Brito, aunque no precisó qué sectores habrían ejercido tales presiones sobre los jueces federales y señaló: "Pregúnteles a ellos. Con esta condena, la política entró a los tribunales" y adelantó que se presentará ante la Cámara de casación para apelar el fallo.

"Fue un fallo político, estoy muy sorprendido, los jueces se apartaron claramente de la ley, de los fallos anteriores y de la jurisprudencia". Su cliente, Jaime, continuaba dentro del edificio esperando que lo notifiquen.

Según la acusación, en junio de 2010 por orden del juez Norberto Oyarbide se allanó la casa de una hija de Jaime en Carlos Paz, en un procedimiento durante el cual se secuestró abundante documentación y el ex secretario de Transporte habría intentado esconder en su bolsillo una tarjetas personales que decían "Ricardo Jaime, director ejecutivo, Cerro Motos". Siempre según la fiscalía, uno de los policías que intervenían en el allanamiento, detectó la maniobra y le advirtió a que si no devolvía el tarjetero sería registrado en su persona y detenido, debido a lo cual Jaime lo puso en su lugar.

Tarjetas de la polémica. Esas tarjetas podrían haber conectado a Jaime con uno de los hijos del ministro de Planificación Julio de Vido, Santiago, quien se desempeñó como ejecutivo de Cerro Motos. Sin embargo, tras el allanamiento esas tarjetas se extraviaron y nunca llegaron al juzgado de Oyarbide, y episodio no quedó consignado en el acta que se labró dando fe del procedimiento. La estrategia de la defensa se centró en cuestionar la existencia misma de estos hechos, ya que la acusación se basaba sólo en la palabra de testigos ante la pérdida de las tarjetas y el hecho de que no constara registro.

Finalmente, los jueces se inclinaron por la postura del fiscal Maximiliano Hairabedián, quien consideró que los testimonios tenían suficiente peso probatorio, pero redujeron el año de pena que pidió la fiscalía a seis meses. "Es un hecho totalmente inexistente", había dicho Jaime al inicio del proceso. "Ratifico plenamente que el hecho (el presunto robo) nunca ocurrió", expresó ante el tribunal.

"Corrupto"

Ricardo Jaime tuvo un breve cruce con Andrés Vivanco, quien se desempeñara como fiscal de Río Gallego y fue uno de los pocos magistrados que impulsara causas en las que aparecía involucrado Néstor Kirchner. “¡Corrupto!”, le gritó Vivanco mientras éste subía a su auto. “Voy a ver quién sos”, le respondió el ex funcionario.

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