Soy mamá de un chico de ocho años que concurre, desde los seis, a la colonia de vacaciones de Parque Oeste. Este año, estando a mitad del mes de diciembre, la colonia llevaba ya ocho días de haber comenzado su actividad sin pileta y con los yuyos sin cortar en todo el predio. La pileta se terminó de pintar el 22 de diciembre, según los dichos del coordinador, al cual le pedí explicaciones. Muy amablemente me informó que él era ajeno a esto y que trataba de que este problema tuviera solución a la brevedad. De todos los días que concurrí con mi hijo no vi a nadie cortando los yuyos. Yo pienso por qué no se pensó un tiempo antes en acondicionar el parque para que la colonia funcione como en años anteriores, y no de esta manera en que los chicos esperan con ansiedad la pileta. Los profesores y el coordinador hacen muchas cosas para entretenerlos y para tapar las deficiencias del predio buscando actividades divertidas, y cuidándose todos de los mosquitos que están en los yuyos. ¿Qué espera la Municipalidad para brindarles a estos chicos una colonia en serio?


































