Las tradicionales caminatas que protagonizan los turistas y que son parte del paisaje costero de Mar del Plata se mezclan con nuevas prácticas, como la milenaria Qi Gong, de origen chino, que propicia el cuidado del cuerpo y la reducción del estrés, en un ambiente bucólico como la orilla del mar o un parque arbolado.
"Con nuestros ejercicios nos asociamos a la medicina preventiva, colaborando en el control del estrés, el envejecimiento y la obesidad, propiciando una mejor calidad de vida", explicó Víctor Hugo Llanos, profesor de Qi Gong y presidente del Centro de Ciencia y Cultura China con sede en la ciudad balnearia.
El especialista ofrece caminatas por la plaza España y Colón y ejercitaciones gratuitas cuatro veces por semana en la playa, espacios donde percibe que los turistas "ahora están siempre muy alegres". "Cuando comencé en 2002 los veía muy nerviosos, omnipotentes. Ahora hay muchos cambios, la gente tiene alegría, paz, viene a divertirse, a buscar cosas nuevas que le hagan bien", aseguró.
Télam compartió una clase de la antigua práctica que se pronuncia fonéticamente Chi Kung, donde Llanos propuso una serie de ejercicios sencillos de relajación, mientras intercambiaba consejos sobre nutrición, corregía posturas y consultaba sobre los cambios que los participantes iban experimentando.
"Hace años que quiero hacer esto. Es fantástico, no puedo creer que en mi primer día de vacaciones me encuentre con esta posibilidad al lado de mi sombrilla", señaló entusiasmada Virginia, recién llegada desde Berazategui y sonriente luego de la clase.
Llanos luego invitó a "trabajar el aparato cardiovascular con técnicas basadas en sumar energías gracias a ejercicios de respiración que permiten cambiar el PH de la sangre, logrando que la persona esté bien".
Margarita, una veinteañera que hizo los ejercicios bajo la atenta mirada de su perra, preguntó y se interesó sobre las posturas "porque siento que me relajó, y va a ser muy fácil para hacerlo en casa, cuando las vacaciones terminen".
"Qi Gong es energía que se logra a través de la respiración, utilizando la mente, porque la energía que damos al cuerpo permite que esté armónico", señaló Llanos.
De la práctica participan niños, adultos mayores, embarazadas, personas de todas las edades y condiciones a quienes Llanos va supervisando a medida que avanza la clase, porque "cuando terminamos, el cerebro debe responder de manera excepcional y el cuerpo debe estar dócil y ágil, y si no lo logramos, fallé yo, porque la técnica es magnífica", aseguró.
La actividad fue declarada de interés cultural por la municipalidad local y está recomendada en la guía turística de la ciudad. Llanos aclaró que "muchos médicos me recomiendan porque no hago medicina, pero colaboro en la prevención".
Los sábados, domingos, martes y jueves, a las 18, hay clases gratuitas de Qi Gong en el parador gratuito que Telám tiene en la playa ubicada en el boulevard Peralta Ramos y Río Negro, frente al Instituto Unzué.