La Universidad Nacional de San Juan anunció ayer la suspensión total de sus actividades en facultades y colegios secundarios "para determinar las condiciones de riesgo eléctrico" en sus edificios, tras la muerte de un estudiante por electrocución.

La Universidad Nacional de San Juan anunció ayer la suspensión total de sus actividades en facultades y colegios secundarios "para determinar las condiciones de riesgo eléctrico" en sus edificios, tras la muerte de un estudiante por electrocución.
La disposición se tomó luego de que el lunes muriera electrocutado un alumno de la carrera de Agrimensura, en el interior de la Facultad de Ingeniería.
La resolución del Consejo Superior de la Casa de Altos fue acordada el jueves pero se hizo pública ayer.
Las autoridades dispusieron "la suspensión de las actividades académicas, administrativas, deportivas y recreativas en el ámbito de Universidad Nacional de San Juan a partir del lunes 15 de marzo para determinar las condiciones de riesgo eléctrico" y hasta que "la autoridad competente defina como habitablemente seguras las instalaciones eléctricas de cada edificio".
El rector Benjamín Kuchen y los decanos de las cinco facultades encabezaron una conferencia de prensa ayer al mediodía en la que los directivos manifestaron “a la Justicia y a Bomberos” su “voluntad” de hacer las obras necesarias para “lograr la habilitación de todos los edificios”.
Según un informe periodístico de Diario de Cuyo, de las cinco facultades, cuatro no tenían instalaciones eléctricas reglamentarias dado que presentaban viejos tableros con fusibles, sin disyuntores ni llaves térmicas. Pese a que fue consultado en varias oportunidades, el rector no responsabilizó a ningún área de la universidad por la falta de habilitaciones de bomberos o la evidente falla de mantenimiento .
Kuchen señaló que “se revisará” el sistema y aclaró que no “le consta” cuál es la situación puntual de ciertas dependencias.
En tanto, el decano de Ingeniería, Oscar Nasisi, dijo que no estaba funcionando una comisión de seguridad que debía poner en marcha el Consejo Superior desde hace un año.
“No debe pasar”. “Estábamos por ponerla en marcha cuando pasó esto”, dijo el decano a la prensa y, aunque reconoció que “no debe pasar esto” para que se implementen controles estrictos”.
También señaló que la facultad no tenía personal necesario para realizar “mantenimiento preventivo; actuamos sobre las emergencias”.
El joven estudiante Fernando Reynoso murió el lunes pasado cuando al parecer intentaba enchufar un enorme ventilador en una de las salas del departamento de Agrimensura, ubicado dentro del predio de la Facultad de Ingeniería. (DyN y Télam)