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China dice que no habrá una relajación amplia en la política de control natal

Tras la flexibilización anunciada en los últimos días, el gobierno alentará a las parejas a no apresurarse a tener un segundo hijo, para evitar una gran afluencia de nacimientos.

Domingo 17 de Noviembre de 2013

Pese a un alivio de las normas existentes, China no está considerando una flexibilización amplia de su política de hijo único debido a que se producirían demasiados trastornos, señaló ayer el Ministerio de Salud. El gobierno anunció el viernes que permitiría que millones de familias tuvieran un segundo hijo, la liberalización más significativa en más de tres décadas de su estricta política familiar. China es el país más poblado del mundo, con casi 1.400 millones de habitantes. Las parejas en las que uno de los padres es hijo único ahora podrán tener un segundo descendiente, según uno de los puntos destacados de las reformas anunciadas tres días después de que el Partido Comunista que gobierna China concluyera un encuentro en el que delineó políticas para la próxima década.

   En un comunicado publicado en la página web del Ministerio, el subdirector Wang Peian estimó que se producirían demasiados problemas si a todos los ciudadanos de pronto se les permitiera tener dos hijos. “Ajustar y perfeccionar la política de planificación familiar no es lo mismo que abandonarla”, declaró Wang. “No se ha dado ningún cambio fundamental en el hecho de que somos un país densamente poblado, y a que las presiones sobre la economía, la sociedad, los recursos y el ambiente se mantendrán por un largo tiempo”, agregó el responsable. “La política básica de planificación familiar tendrá que mantenerse a largo plazo y no podemos descansar de ella”.

Sin fechas claras. Wang no presentó un calendario de cuándo empezará a operar la flexibilización de la nueva política, limitándose a decir que no pasaría mucho tiempo y que las decisiones dependerían de cada provincia. En áreas donde es más probable que las personas puedan aprovechar la relajación, el gobierno alentaría a las parejas a no apresurarse a tener un segundo hijo, para “evitar una gran afluencia de nacimientos”. Un número cada vez mayor de expertos ha instado desde hace tiempo al gobierno a reformar esta política, introducida a finales de la década de 1970 para evitar un crecimiento poblacional exponencial fuera de control, y que actualmente es considerada por muchos como arcaica y dañina para la economía.

   Aunque es conocida como la política de hijo único, las reglas chinas que gobiernan la planificación familiar son más complejas. Bajo la normativa actual, las parejas de zonas urbanas tienen permitido un segundo hijo cuando ambos padres carecen de hermanos, mientras que las parejas que viven en áreas rurales pueden tener dos hijos si la primogénita es niña. Además hay otras numerosas excepciones, como reglas menos estrictas para las minorías étnicas. Cualquier pareja que viole la norma tiene que pagar grandes multas. Puede además perder su trabajo y los beneficios sociales. Wang aclaró que se mantendría el sistema de castigos.

La reforma. El presidente de China, Xi Jinping, afirmó que “la reforma y la apertura decidirán el destino” del país, al explicar las medidas adoptadas tras el Plenario del Partido Comunista de China (PCCh). “La reforma y la apertura decidirán el destino de la China moderna. Son también claves para alcanzar el sueño del rejuvenecimiento nacional”, dijo. El mandatario chino consideró, además, que las reformas y los esfuerzos de apertura cambiaron profundamente la imagen de China, de su gente, del partido, y permitieron que el país se convierta en un integrante significativo de la comunidad internacional.

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