La Champions League, el torneo más atrapante del fútbol mundial o al menos el que reúne a las principales figuras (33 argentinos esta temporada), dio el puntapié inicial ayer y no podían faltar goles de acá. Por un lado, de algunos de los muchos rosarinos que la juegan, y por el otro, también afectados a la selección nacional. En el primer rubro, Angel Di María y Ever Banega equilibraron el imaginario clásico convirtiendo en el PSG francés y en el Sevilla español, mientras que Nicolás Gaitán marcó en el club que recientemente fue noticia en esta ciudad: Benfica de Portugal. Hoy sale a la cancha el campeón, Barcelona, que tiene al rosarino más famoso en sus filas: Lionel Messi (ver aparte).
Para Di María fue además el primer gol convertido en el campeón francés, luego de un olvidable paso por el fútbol inglés y de la desazón por su salida anterior del Real Madrid. Y por supuesto, lo festejó con todo, porque además fue el primero de PSG en esta edición de la Champions, en el repleto estadio Parque de los Príncipes. A los 3’ el ex canalla inició una corrida por derecha que terminó casi en la puerta del área chica, sometiendo al arquero del Malmö sueco cruzándola de zurda, arriba. En el ST aumentó Edison Cavani de cabeza e ingresaron los seleccionados Javier Pastore y Ezequiel Lavezzi, este último por Angelito. Fue 2-0.
“Es fácil cuando jugás con grandes futbolistas, que asustan a nuestros adversarios. El primer partido es siempre importante y lo hicimos muy bien”, resumió el ex Central.
En Sevilla, otro rosarino convirtió, el ex Newell’s Ever Banega, en este caso el segundo de su equipo (fue 3-0), de penal, ante el Mönchengladbach alemán. Y el último argentino en marcar fue Gaitán, quien de continuar a partir de junio de 2016 será compañero de Franco Cervi, quien ayer selló su pase a Benfica. Los portugues vencieron 2-0 al Astana de Kazajistán y el que jugó para la selección en la reciente gira por Estados Unidos abrió la cuenta.
Además de Pastore y Lavezzi, otros futbolistas de Gerardo Martino empezaron de suplentes y entraron. El que lo puso más contento fue Sergio Agüero, que se recuperó de un brutal golpe en la rodilla derecha recibido el sábado último y jugó 7’ en la derrota en casa del City ante Juventus (entró Dybala). También Nicolás Otamendi pisó el césped a los 75’. Mientras, Marcos Rojo ingresó en el United a los 24’ en Holanda ante PSV, pero fue caída por 2-1. La mueca del Tata estuvo en que Sergio Romero volvió a ser suplente en Manchester (se fracturó tibia y peroné Lucas Shaw). Además, no atajó David De Gea, cuyo pase a Real Madrid se frustró, sino Jeroen Zoet.
Para alegría de sus fans, Cristiano Ronaldo metió tres en la goleada 4 a 0 de Real Madrid sobre el Shakhtar turco (ver “80”) y el Atlético Madrid de Diego Simeone también arrancó con el pie derecho pero en Turquía, ante el Galastasaray, al que venció por 2 a 0.

























