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Cerrado repudio a la irrupción de fundamentalistas en la catedral

La Iglesia Católica salió ayer al cruce de católicos fundamentalistas seguidores de monseñor Marcel Lefebvre, quienes se adjudicaron los actos violentos efectuados anteanoche para...

Jueves 14 de Noviembre de 2013

La Iglesia Católica salió ayer al cruce de católicos fundamentalistas seguidores de monseñor Marcel Lefebvre, quienes se adjudicaron los actos violentos efectuados anteanoche para interrumpir una ceremonia interreligiosa en la Catedral metropolitana por los 75 años del pogrom contra los judíos llamado la Noche de los Cristales.

El rechazo, además, fue formalizado ayer por legisladores, funcionarios del gobierno nacional y dirigentes de instituciones judías.

El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, recibió ayer al presidente de la Daia, Julio Schlosser, a quien le expresó el "más enérgico repudio" del gobierno por los desmanes de los fundamentalistas.

El rabino Sergio Bergman, quien participó de la celebración interreligiosa en la Catedral Metropolitana, afirmó ayer que "cuando los reaccionarios reaccionan es señal de que se va por el buen camino que predica el Papa Francisco".

La Legislatura porteña tratará hoy, en sesión ordinaria, una declaración de repudio por los hechos.

El diputado nacional justicialista Eduardo Amadeo, quien participó en la ceremonia, dijo que quienes irrumpieron en la catedral "son marginales, son fanáticos. Yo vi en la cara de esos pibes que si los mandan a matar, matan".

"Es contra Francisco". El sacerdote Fernando Giannetti, responsable de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires, consideró que el objetivo del ataque perpetrado anteanoche por un grupo de unos 30 jóvenes, dos con vestiduras sacerdotales y otro de obispo, es la figura del actual Papa.

"Esto es contra Francisco", dijo Giannetti al considerar que los lefebvristas son una "secta" y están en contra del diálogo interreligioso que impulsa el sumo pontífice.

La ceremonia de anteanoche fue organizada por la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires que preside Giannetti, y la Comisión de Diálogo Interconfesional de B'nai B'rith Argentina.

El presbítero aclaró que "no se trató de una misa, sino de un rezo en conjunto, no se consagró el pan y el vino y jamás se planeó una celebración eucarística".

"Los lefebvristas parten de una premisa falsa. Quisieron interrumpir una misa que no se celebraba, es contra Francisco por la manera de ejercer el papado, de su impulso a salir a las periferias y los pastores con olor a oveja", dijo. En cambio, manifestó que los seguidores de Marcel Lefebvre "son una secta, yo creo que son herederos de la Cruz y de la Espada de la Edad Media".

Momentos antes de que comenzara el acto con la catedral repleta de miembros de distintas confesiones religiosas irrumpió el grupo, rezó el padrenuestro a los gritos, entonó canciones y el dirigente, un hombre con boina roja le quitó el micrófono a Giannetti quien luego por indicación del arzobispo porteño, monseñor Mario Aurelio Poli, recitó la oración de la paz de San Francisco de Asís y se disolvió el tumulto.

"Yo empecé a hablar y enseguida se pusieron a vociferar, pero reitero todo lo armaron sobre una premisa falsa, no celebramos una misa con los que no son católicos, nos juntamos a rezar, buscar la unidad en lo no hay diferencias", explicó.

Ayer a la mañana el superior general del Distrito América del Sur de la hermandad sacerdotal San Pío X, Christian Bouchacourt, es decir de los seguidores del obispo Marcel Lefebvre, reconoció su vínculo con los fundamentalistas y justificó la interrupción de la misa que no se celebró.

"No fue un deseo de hacer una rebelión, sino de manifestar nuestro amor a la Iglesia Católica, que son hechas para el culto católico", expresó en diálogo con La Red.

Al ser consultado sobre si no creía que esto se contraponía con las actitudes de Francisco, que rezó en sinagogas y mezquitas, el líder lefebvrista respondió: "Yo reconozco la autoridad del Papa, pero él no es infalible; en este caso, hace cosas que no podemos aceptar".

Además Bouchacour puso luz a la doctrina de su grupo: "Somos seguidores de Marcel Lefebvre, pero no somos lefebvristas, somos católicos y queremos guardar la tradición".

La polémica intervención, repudiada enérgicamente por estamentos políticos y religiosos, fue realizada anteanoche durante uno de los eventos más venerados por el Papa Francisco, una ceremonia interreligiosa entre católicos y judíos que Jorge Mario Bergoglio celebraba cada año cuando era arzobispo de Buenos Aires en la catedral metropolitana porteña.

Apenas iniciada la ceremonia, un pequeño grupo de lefebvristas rezó a los gritos el rosario y el Padre Nuestro y distribuyó panfletos que decían "Fuera adoradores de dioses falsos del templo santo" y "Los pastores que llevan a los hombres a confundir el Dios verdadero con dioses falsos son lobos".

Bouchacourt quiso justificar el despropósito argumentando que "estas ceremonias nos duelen a nosotros. No fue un deseo de hacer una rebelión, sino de manifestar nuestro amor a la Iglesia Católica, que son hechas para el culto católico".

Añadió que "no se celebra una misa en una sinagoga ni en una mezquita, los musulmanes no lo aceptan; de la misma forma, nosotros, que somos católicos, no podemos aceptar que haya otro culto en nuestra iglesia. Yo reconozco la autoridad del Papa, pero en este caso, hace cosas que no podemos aceptar".

La ceremonia de anteanoche busca promover la conciliación entre católicos, judíos y protestantes y se realiza en el aniversario de la Kristallnacht ("Noche de los cristales rotos"), en la que unas mil sinagogas fueron quemadas en la Alemania nazi.

Luego de que los lefebvristas fuesen sacados por la policía de la catedral, el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, señaló a los presentes: "Queridos hermanos judíos, siéntanse como en casa, como nosotros nos sentimos en una sinagoga, porque los cristianos así lo queremos, a pesar de estos atisbos de intolerancia. Que haya paz, Shalom".

Afirmó también: "Su presencia aquí no desacraliza un templo de Dios. Hagamos en paz este encuentro que siempre privilegió, valora y tanto aprecia el Papa Francisco".

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X no tiene jurisdicción legal en la Iglesia católica. Es un grupo cismático de católicos tradicionalistas que celebran la misa exclusivamente en latín y siguen las teorías del arzobispo Marcel Lefebvre, ahora fallecido.

Lefebvre fundó la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en 1969 con base en Suiza, opuesto a las reformas aprobadas por el Concilio Vaticano II, que buscan mejorar las relaciones con judíos y otras religiones.

Uno de los sacerdotes de la Fraternidad en Italia ofreció oficiar el funeral del criminal de guerra nazi Erich Priebke, luego que la arquidiócesis de Roma se negó a realizar las exequias.

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