Hace años que se habla en Rosario de posicionarla como ciudad turística, y ha sido logrado o estamos en camino. Basta ver la cantidad de trafics y colectivos en sus calles los fines de semana trasportando centenares de turistas que, se alojen o no en la ciudad, circulan por ella pretendiendo conocer todo lo que la publicidad les ofrece. Irónicamente los últimos domingos bulevar Oroño, el recorrido completo del Parque Independencia, Scalabrini Ortíz y parte significativa de la costa, permanecen vedados al tránsito vehicular, medida con la que resulta imposible mostrar a los visitantes los paseos tradicionales. Las razones aducidas son favorecer las caminatas, ciclismo, patines. Paradójicamente los turistas quedan (o quedaban) asombrados por la cantidad de espacios verdes que ofrece la ciudad para esas prácticas. Como guía turística y haciéndome eco de la opinión de mis colegas pido a las autoridades competentes que revean esta decisión a la brevedad, haciendo una evaluación de la situación, priorizando el movimiento turístico.
































