Acotado en la ochava de avenida San Martín y la legendaria Lucero, hoy llamada avenida Nuestra Señora del Rosario, y bien recostado sobre el filo este del barrio Tiro Suizo, acaba de cumplir sus bodas de oro el café y bar Las Heras. Cincuenta años de existencia. Pensar que arrancó por aquellos tiempos en los que el manual de verdadero estadista de don Arturo Frondizi, concretaba el mayor crecimiento industrial de la historia y el autoabastecimiento pleno de hidrocarburos. Y después, bueno, después pasó por todas las instancias y variables económicas, diseminadas desde el chisporroteo castrense entre Azules y Colorados, la caída de otro grande, don Arturo Humberto Illía, nuevos períodos militares de facto, el advenimiento nuevamente del peronismo encabezado por su creador, Juan Domingo Perón, luego la noche más funesta de la patria, y finalmente este ciclo democrático que se gesta a partir de 1983 y llega hasta hoy. El resto es historia reciente. Pero desde entonces y en todos estos años, cada uno de los parroquianos que se ha sentado solo o acompañado en alguna de sus mesas, ha diseñado al país de acuerdo a su criterio personal. Y eso es lo más valioso, porque el bar o el café como a usted más le guste, es un ámbito fraternal donde puede explayarse a gusto y esgrimir sus razones, aunque la realidad le esté mostrando todo lo contrario.






























