Un hombre de 38 años fue detenido ayer a la mañana en su casa de barrio La
Cerámica acusado de ser uno de los integrantes de la banda que saqueó siete locales de reparación y
venta de joyas de una galería de Maipú al 900. La policía realizó dos allanamiento judiciales en
sus dos viviendas y secuestró joyas, alhajas, dijes y relojes de plata que pertenecerían a algunos
de los locales.
A partir del procedimiento realizado ayer, los investigadores irán tras las
pistas del resto de la banda. "Serían tres o a lo sumo cuatro, pero lamentablemente el oro lo
hicieron percha, tal vez ya haya sido vendido en Buenos Aires", admitió ante LaCapital un
funcionario de la Jefatura de la Unidad Regional II al mencionar las escasas posibilidades de
recuperar la mayor parte de lo robado.
Los agentes de la Brigada de Investigaciones se presentaron ayer de mañana en
Godoy Cruz al 1500, casi esquina Medrano, con una orden de allanamiento firmada por el juez del
Instrucción Juan José Pazos. La tarea de inteligencia realizada por los pesquisa indicaba que allí
se encontraba uno de los presuntos autores del múltiple atraco nocturno en calle Maipú 963.
En ese lugar vive Hernán L, de 38 años, un sujeto con antecedentes penales: una
condena por robo calificado en 1999 y otra por robo agravado en 2006.
Según fuentes de la investigación, ocupa la casa que está en la parte trasera de
un pasillo. La otra vivienda de ese corredor, también de su propiedad, estaba desocupada. El
indicio más concreto de la presunta participación de Hernán L. en el golpe a la galería fue el
hallazgo de un paño con los colores rojo y negro en el que se guardaban varias joyas y alhajas.
La policía consignó oficialmente que se hallaron en el lugar 37 cadenas de plata
de distintos grosores y modelos, 30 pares de aros de plata,10 pulseras, 150 dijes de modelos
variados, dos llaveros de plata, cinco anillos del mismo metal y doce relojes.
Como autor. De acuerdo a la información que trascendió ayer, Hernán L. estaría
implicado en el robo a la galería como uno de los autores. El hombre va ser indagado hoy por el
juez Juan José Pazos. Ayer trascendió que los ladrones que ingresaron al centro comercial, en un
golpe inédito por la cantidad de locales saqueados, habrían vendido las piezas más valiosas a
reducidores en Capital Federal.
La sensación era ayer de que a esta altura de los hechos era imposible recuperar
lo robado. En una charla extraoficial con los policías, que no tiene valor probatorio, habría
contado que sus compañeros se mejicanearon, es decir se robaron el botín entre ellos.
En ese sentido sostuvo que unos relojes Rolex que eran parte de lo sustraído
"los vendieron por dos o tres mil pesos cada uno". Los investigadores esperaban avanzar hacia los
otros integrantes de la banda de ladrones.
El golpe ocurrió el 19 de noviembre. Un grupo de personas logró ingresar a la
galería de Maipú 921, conocida como La Cuevita luego de romper la reja del frente. Luego avanzó
sobre los locales dedicados a la reparación de relojes y a la venta de joyas. De los 16 negocios
que tiene el centro comercial, los ladrones reventaron siete. Tuvieron tiempo de trabajar con
sopletes y romper un par de cajas fuertes.
Además de joyas, alhajas y relojes, también se llevaron herramientas y dinero en
efectivo. Nunca se precisó el monto ni el detalle de lo robado.