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Buscaban una moto robada y encontraron un búnker

Fue ayer a la tarde en Doctor Riva y Oroño. En el lugar la policía apresó a dos jóvenes e incautó algo de droga y un arma de fuego.  

Miércoles 13 de Noviembre de 2013

Agentes de la comisaría 15ª llegaron la tarde de ayer hasta una precaria vivienda de Doctor Riva al 2100, a metros del bulevar Oroño, buscando una moto que había sido robada y que, según una llamada, estaba escondida en el lugar. Sin embargo se toparon con un búnker de venta de drogas y apresaron a dos muchachos que estaban en su interior. Además secuestraron un arma de fuego, cocaína y marihuana.

Los detenidos fueron identificados como Gastón P., de 19 años, quien vendía las drogas; y Sergio O., de 32 años, que vigilaba el lugar como “soldadito”. En el operativo se secuestró una pistola Smith & Wesson calibre 22 largo con su cargador y proyectiles, 113 bolsitas plásticas con cocaína (180 gramos), 13 envoltorios con marihuana (130 gramos) y 1.050 pesos en efectivo.

Todo precario. Ocurrió a las 14.30 de ayer cuando los uniformados llegaron a la humilde propiedad con aspecto de obra en construcción: ladrillos huecos, chapas al frente y una puerta reja encajada con un par de varas de hierro a una pared a medio levantar. Golpearon la puerta de chapa esgrimiendo una orden de allanamiento del juzgado de Instrucción 10ª. De inmediato adentro comenzaron a escucharse gritos y corridas. Pero los esfuerzos de los delincuentes por desprenderse de las drogas y escapar por el techo fueron en vano ya que todo estaba rodeado por agentes del Grupo de Infantería (Giri).

Así fue que la policía volteó las chapas y se encontró con una pared que tuvo que derribar a golpes de maza. El interior eran cuatro espacios perfectamente delimitados, con piso de tierra. En la habitación del fondo había un baño improvisado con un agujero en el piso y en un extremo de la precaria construcción un cuadrado usado como búnker: cuatro paredes y un techo, sin ventilación y con un olor acre.

En un pequeño hueco de una pared lateral de ese recinto se encontraba la corredera: pequeño rectángulo de chapa que sale por un hueco de cinco centímetros por cinco y en el que los consumidores depositan el dinero para recibir la droga.

Al entrar los policías, varios de ellos con sus rostros cubiertos, Gastón P. y Serio O. se entregaron sin oponer resistencia.

La Honda no. La policía fue hasta el búnker a partir de la denuncia efectuada por Lucas P., un joven de 25 años al que el domingo por la noche le robaron una Honda Wave en inmediaciones de esa casa. El muchacho persiguió a los ladrones y constató que ingresaron a ese lugar. Lo que no sospechó era que se trataba de un búnker.

Ayer, vecinos que no quisieron dar sus nombres aseguraron que el búnker funciona desde hace al menos un año y es regenteado por un tal “Chino”, que vive a pocas cuadras. “Esto era un quilombo. Todas las noches y apenas caía un poco el sol se veían autos, motos, gente de a pie, todos compraban. Hasta en pleno día los pibes esos estaban vendiendo”, dijo una mujer que reside cerca de la casa de frente de chapas.

El comisario de la seccional 15ª, Roberto Rodríguez, sostuvo en tanto que con la orden de allanamiento fueron por la moto robada y “encontraron un búnker”. Inmediatamente dieron aviso a la Justicia federal y a la ex Drogas Peligrosas de la Unidad Regional II que se hizo cargo del procedimiento y los detenidos.

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