No puedo creer que usted, señor Binner, tenga la delicadeza y el atrevimiento de decir que es una sensación de inseguridad la que vivimos. Cómo se nota que no vive en la Argentina real. Escuchar esas palabras de su boca es como una ofensa para todos los que sí estamos en la vida real, expuestos a salir a la calle y sufrir algún delito. Cuando salimos de nuestras casas tenemos que agarrar con una mano a la suerte y con la otra aferrarnos a nuestras creencias religiosas. Usted señor, con todo el respeto, tendría que ponerse a escuchar la radio o prender la televisión, para comprobar si es una sensación. A ver, yo digo: ¿es una sensación que a mi sobrina de un año y siete meses la hayan apuntado con un cuchillo para robarle todo a mi hermana, todo lo que ella con esmero y trabajo se ganó? Otro ejemplo, a mi novio (18) y a mí (16) nos robaron las bicicletas y golpearon con una cadena la espalda de mi novio. Y nosotros solo somos el 1 por ciento de esa gran "sensación" como usted dice. ¿Qué pasaría si a su hija o a su nieta le apuntaran con un arma? ¿Usted diría "¡ay, que fea sensación!"? Piénselo, no hable tanto y trate de hacer bien su trabajo, porque la verdad, y con todo respeto, de su parte solo se siente una "sensación" de que usted trabaja.































