El Ministerio de Defensa confirmó que mañana se colocará el último bloque de la superestructura del rompehielos Almirante Irízar en el marco de los trabajos que se desarrollan en el astillero estatal Tandanor.

El Ministerio de Defensa confirmó que mañana se colocará el último bloque de la superestructura del rompehielos Almirante Irízar en el marco de los trabajos que se desarrollan en el astillero estatal Tandanor.
La superestructura corresponde al hangar de helicópteros y espacio superior de máquinas, la cual será colocada a partir de las 13.30 para finalizar así el montaje de la nave. La actividad completará las tareas de reparación y modernización del rompehielos, al cual además se le instalará la nueva chimenea y el mástil de luces y señales.
Se trata de las maniobras para colocar el tercer y último bloque de la superestructura, que asciende a un peso de 140 toneladas, las que serán ejecutadas por medio de la grúa flotante Magnus VI.
La grúa trasladará por agua el material completo desde el playón de alistamiento del astillero Almirante Storni (integrante junto al Tandanor del Complejo Industrial Naval Argentino) hasta el muelle de alistamiento del rompehielos.
Los componentes de los bloques fueron construidos en Tandanor para reemplazar a aquellos dañados por el incendio a bordo del buque ocurrido en abril de 2007 a 250 kilómetros al este de Puerto Madryn. Los 296 tripulantes y pasajeros abandonaron el buque en las 24 balsas salvavidas, sin que se registraran víctimas.
Las tareas fueron efectuadas íntegramente por técnicos argentinos y se suman a los trabajos ya realizados que incluyeron desguace, ingeniería básica y de detalle, más la adquisición de los motores y sistemas eléctricos, entre otros.
Con el montaje de este bloque concluyen las obras de mecánica y superestructura, y se da comienzo a los trabajos en espacios habitables, conexiones eléctricas y mecánica de motores.
El buque tendrá un nuevo perfil de misiones basado principalmente en investigación para personal científico del Conicet, para lo cual se ampliaron las zonas destinadas a laboratorios y espacios de trabajo de 30 metros cuadrados a 400 metros cuadrados, además de mantener sus funciones de orden logístico en las campañas antárticas.
Por María Laura Cicerchia

