Bomberos y policías con perros rastreadores buscan el cuerpo de Eliza Salmudio, la ex amante del arquero del Flamengo Bruno Fernandes Das Dores de Souza, en un descampado próximo a la casa del acusado de haberla matado, un ex policía del estado de Minas Gerais.
Según la policía, la joven de 24 años podría estar enterrada en el descampado que el ex policía Marcos Aparecido dos Santos utiliza para adiestrar a los perros que hay en su casa, que fue también registrada ayer.
Dos Santos, sobre el que pesa una orden de prisión preventiva, está considerado fugitivo de la Justicia y fue apartado hace años de la Policía Civil por mal comportamiento.
Por su parte, la Justicia de Río de Janeiro aceptó ayer a la tarde el traslado de Fernandes, que se entregó anteayer después de horas de ser considerado fugitivo, a Minas Gerais para proseguir con las investigaciones.
El conocido “caso Bruno”, en el que el arquero es sospechoso de ser el autor intelectual de la muerte de su ex amante, una joven modelo que lo había denunciado para que reconociera la paternidad de su hijo de cuatro meses, comenzó a esclarecerse el lunes último.
Ese día la policía carioca detuvo en casa de Fernandes a un joven de 17 años que confesó haber participado en el secuestro de Salmudio y su hijo el 4 de junio pasado, junto a un amigo, y haber trasladado a la mujer y al pequeño a la hacienda que el jugador tiene en la región metropolitana de Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais, donde la joven y el bebé fueron vistos por última vez.
Según declaraciones del joven, Salmudio habría sido golpeada y llevada desde la hacienda de Fernandes hasta la casa del ex policía, que la habría matado y habría escondido su cuerpo, después de haberla deshuesado y dado de comer partes de ella a sus perros.
El arquero del Flamengo es para la policía el autor intelectual de este crimen en el que también estarían implicados su amigo y empleado Luiz Henrique Romao, “Macarrao”, y cinco personas más, entre ellas la actual mujer del jugador, Dayane Rodriguez,.
El club Flamengo del fútbol brasileño anunció ayer la suspensión del contrato de Fernandes.
Además de la suspensión de su contrato, el abogado del Flamengo, Michel Assef hijo, afirmó que dejará de defender al arquero en el caso, dado que con la suspensión ya no pertenece más al club.
El atleta pasó la noche preso, en una estación de policía en la zona oeste de la capital fluminense, y posteriormente fue enviado a la cárcel Bangu 2.
El detective Wagner Pinto, de la policía del estado de Minas Gerais, dijo que la evidencia recogida por la policía demuestra “sin sombra de duda” que Fernandes “cometió un homicidio”.
Pinto mencionó como evidencia declaraciones recogidas por la policía y manchas de sangre halladas en el automóvil de Fernandes, que según dijo fue usado en el secuestro.l (DPA, Reuters y DPA)




























