Argentina vuelve a salir al ruedo en las eliminatorias Sudamericanas, con la intención de despachar a Ecuador y encaminar la clasificación al Mundial. Faltan justo dos años para Brasil 2014 y lo concreto es que desde que finalizó la última cita ecuménica en Sudáfrica y se terminó el ciclo de Diego Maradona, tras la dura goleada con Alemania, lo que vino después tampoco sirvió para que el equipo albiceleste tenga una identidad definida. Con más pena que gloria se consumió la era del Checho Batista, tras una paupérrima Copa América hace un año. Y con la llegada de Alejandro Sabella todavía se busca un perfil futbolístico colectivo que sustente a semejantes individualidades que tiene el ataque argentino. Justamente hoy más que a ver a la selección, la mayoría de los que coparán el estadio de River irán a ver a las genialidades de Lionel Messi, el mejor jugador del planeta, por el que vale la pena pagar la entrada y el que puede hacer algo bastante distinto a lo que se observa en la rutina de los campeonatos locales.



























