Milton A. es conocido como Pini y sólo tiene 17 años. Es uno de los tantos adolescentes marginados de la sociedad a los que les resulta imposible vislumbrar algún proyecto a futuro y que no encuentran contención ni guías en el ambiente en el cual habitan. Será quizás por eso que en su corta vida ya tiene una voluminosa carpeta con su nombre en los despachos policiales y en los juzgados de Menores, donde le imputaron nueve delitos en los últimos seis años, entre ellos un homicidio. El último hecho que le achacan ocurrió el miércoles a la noche, cuando los mismos vecinos de la villa que se levanta detrás del Parque Italia (en el sudeste de la ciudad) lo acusaron de haber baleado a un pibe de 15 años que salvó su vida de milagro en una supuesta pelea barrial. Ayer a la mañana, agentes de Seguridad Personal lo fueron a buscar al barrio donde vive y lo apresaron en una casilla de Virasoro al 200 bis.
































