Un individuo psicofísico inasistido es la falla educacional más grave, porque afecta el saber y el hacer del educando. Una realidad educativa es la "inexistencia" de la actual educación física escolar, en todos sus niveles (preprimaria, primaria, secundaria y terciaria), porque se dictan 35, 40 o más horas de "información intelectual" y dos o tres horas de la mal llamada "educación física", si no llueve. El cuerpo en la escuela no existe. Esta realidad impide que los alumnos puedan dirigir, orientar y desgastar toda la exuberante "energía vital" propia de los niños y adolescentes, que son causa de las problemáticas sociales que se manifiestan (violencia social, alcoholismo, drogadicción) habitualmente y cada vez con mayor profundidad e incidencia social. El hombre no sólo tiene cuerpo, al que puede utilizar, manejar, controlar, dominar y lo que siente al vivir sus limitaciones, sino que "él mismo es cuerpo". Pero, al mismo tiempo, desde que nace y durante toda su vida, el hombre seguirá viviendo en el cuerpo, sino de alguna manera, desde el cuerpo y a través del cuerpo. No puede salirse del cuerpo, pero puede ser más que cuerpo. Por eso, el hombre es sujeto de educación, es educable. El cuerpo debe ser liberado; y ese adiestramiento puede ser objeto de reflexión y de conciencia, de crítica, de disfrute, de experimentación. El cuerpo que tiene el hombre está capacitado para moverse y es esa capacidad la que le permite aprender a estar en el espacio. La exploración y la experimentación del espacio es uno de los grandes trascendentes del hombre. Tanto es así, que la privación o la negación de esa experiencia lo haría de alguna manera sucumbir. El conocimiento de su propio cuerpo, su esquema corporal relacionado con los esquemas de los otros cuerpos, de las dimensiones espaciales, resultan imprescindibles como vivencia y memorización para vivir. Sin el conocimiento de estas realidades el hombre se desarrolla anormalmente, si es que no sucumbe. La escuela debe aumentar las horas de la mal llamada educación física, con profesionales capaces (no soplasilbatos), responsables, que hagan al principio de cada ciclo lectivo una evaluación antropométrica (pies planos, rodillas valgum o varum, columna vertebral, respiración bucal, más el correspondiente certificado de aptitud física con comunicación a los padres), preparando el programa anual de acuerdo a las distintas etapas de crecimiento y desarrollo, para que pase a ser una parte importante de la actividad educativa y formativa integral que intente la recreación del hombre para conseguir la formación del hombre nuevo, que será. Para no abusar del espacio dejaremos una frase para meditar: "Más educación física, para que haya menos hospitales". Medicina preventiva y no curativa, ya que la escuela no es un hospital.
Juegos del parque Independencia
Veo preocupado que nos quedamos sin los juegos y nadie alza la voz , y los que los hemos disfrutado los añoramos. Hubo un desgraciado accidente en la cual murieron dos nenas de Rafaela, me asocio al dolor de los padres. Pienso que si hubiesen sido mis hijas no tendría consuelo hasta el último día de mi vida. Pero el mundo sigue andando, los juegos son un patrimonio de la ciudad y por lo tanto tendrían que seguir funcionando a pesar del accidente. ¿Qué rosarino no disfrutó de los juegos? Si hasta la propia intendenta en su juventud los habrá disfrutado. En el accidente hubo dos culpables, el concesionario y la Municipalidad por no controlar, siendo el pato de la boda Rosario. Pienso que con el tiempo transcurrido, a más de dos años del accidente, si habría que pagar una culpa ya tuvimos demasiado castigo al clausurarlo. Con el ir y venir del tiempo, los padres de las niñas ya no quieren cárcel para el concesionario, y ahora veo que están exonerando a todos los imputados. En todas las ciudades del mundo existen los juegos con la “vuelta al mundo”. En el comentario que hace el periodista de este diario, Diego Veiga, el 14 de febrero pasado lo termina así: “Por lo pronto, en el lugar que muchos rosarinos pasaron momentos hermosos de su infancia, ya no habrá más juegos ni sonrisas”. No estoy de acuerdo, y espero que reconsideren la clausura. Saber admitir un error nos da grandeza.
Rodolfo Ríos
DNI 6.008.555
Higiene prioritaria
Sigue sin dárseles la debida importancia a los baños públicos en general (a veces los no públicos y no en forma aislada, merecen la misma observación). Lo que pasa en algunas escuelas, dados los hábitos de ciertos chicos, clama de más atención. Todos sabemos que ellos viven inmersos en sus cosas, sus proyectos, lo que van a ser mañana o más tarde. No toman mayores precauciones en la salud, como si esto corriera exclusivamente por un solo carril, exceptuando responsabilidades que también les competen. Los consejos de los adultos les parecen exagerados. Que no haya jabón, papel higiénico ni toallas descartables (vienen en rollo grande o plegadas como sabemos) donde el alumnado concurre no sólo a educarse en asignaturas, sino que el proceso de aprendizaje es permanente. Hubo y hay alertas sobre determinados insectos, a través de los medios de comunicación, reiterándolo padres y maestros. También es un hecho la presencia de bacterias, microbios y gérmenes. De ahí que varias veces al día, lavarse las manos con mayor frecuencia es generar más responsabilidad. No puede ser argumento que la falta de papel sea porque los chicos juegan haciendo bollitos, o lo desperdician en algunos casos. ¿Qué respuesta habrá para la falta de jabón, tan esencial para prevenir y protegerse de enfermedades, evitándolas con una simple rutina? Con las manos no higienizadas se da una cadena hacia quienes vienen detrás, habiéndose tocado o usado objetos comunes a todos. Sin duda, estos elementos son numerosos. Tener que hablar de esto hoy, lleva a lo indiscutible y a la obviedad. Esto no debe caer en saco roto. Las razones lo ameritan ampliamente
Nora E. Cardarelli
La Barcelona argentina
Quizá no tenga por mis años visión de futuro y se me haya perdido la brújula para orientarme en tiempo y forma dentro de la ciudad Cuna de la Bandera, y que otrora fuera orgullo por su arquitectura. El cambalache nos ha invadido y es de orgullosos violar todo lo que les venga a mano, tránsito, peatones, empresas que rompen y todo el conglomerado en general que se desloma a diario para ser el primero en la lista de transgresores. Es penosa la mugre y los que la generan arrojando desde los autos y demás todo tipo de cosas a la calle. Es lamentable ver cómo se conduce dentro del ejido urbano, celular en mano, pibes sueltos adelante, balizas, para violar lo que se les ocurra. Micros que taponan las calles por sus dimensiones y éstas cada día más pequeñas para que los ciclistas que van por la otra mano se den el lujo de pasar semáforos en rojo, andar cuatro a la par y sin que nadie chiste y menos indique cómo se maneja este asunto, como en lugares donde el respeto se mama y acuna. No preocuparse, vecinos. Hay sólo una cuestión que lo explica todo. Somos “hermanos” de un país fronterizo que en unos días manifestarán millones para pedir por el fin de la corrupción. Nosotros tenemos a los conocidos de toda la historia que marcharán próximamente para que la corrupción no se condene, y se exculpe, perdone y bendiga a los saqueadores. Los pueblos no tienen los gobiernos que se merecen. Sino los que se les parecen.
DNI 7.588.943
La visita de Macri a Rosario
El día que el presidente Mauricio Macri visitó la ciudad de Rosario para inaugurar el período de actividades 2016 en la Facultad de Derecho, fui con mucha alegría a recibirlo ejerciendo mi derecho de poder compartir ese momento frente a la Bolsa de Comercio junto a tanta gente entusiasta y enfervorizada por saludarlo y ver a un presidente elegido democráticamente. Tengo que decir que era la primera vez que asistía a un acto de esa naturaleza en mis demasiados años de vida y cuán grande fue la desilusión y el mal momento que me tocó pasar, al presenciar fuertes discusiones e improperios entre los ciudadanos allí presentes y actos de desagravio hacia el presidente. Preocupada por mi integridad física, ya que tengo problemas de movilidad, tuve que alejarme del vallado y finalmente desistir a mi intento de mantener el anhelado contacto pensando que no iba a lograr el objetivo, al ver que por calle Córdoba y Paraguay se acercaba una manifestación con banderas de la oposición con claras intenciones de interferir una demostración de apoyo y bienvenida a nuestro presidente. Son inauditas la falta de respeto y la intolerancia desmedida a la investidura presidencial. Se suman la falta de educación, de sentido común, de criterio y las buenas intenciones necesarios para construir una sociedad armoniosa, con respeto hacia el otro que piensa distinto. Desde mi lugar de ciudadana y docente jubilada, ansiosa por dejarles a mis nietos un país mejor, apelo a que todos pongamos una cuota de razonamiento para adoptar normas de convivencia éticas y morales que nos permitan construir un mejor país .
Marta Toro
DNI 4.248.383.
Salidas transitorias
Por supuesto que los ciudadanos que no nos dedicamos a estudiar leyes, es poco lo que sabemos de ellas. No por ello deja de hacernos ruido, cuando las consideramos injustas. Informan que el asesino del joven Mauro Mansilla se encontraba condenado a cumplir 37 años de prisión. Pero en el momento de cometer el crimen “gozaba” de salida transitoria. Sería bueno que aclararan de qué se trata esa medida que aparece como inadecuada e incomprensible. Y a las pruebas me remito. El asesino, llamado Albertengo, salió y volvió a matar impunemente. Algo o alguien permitió su reingreso a la indefensa sociedad. ¿Es la ley la responsable de dejar caminar por nuestras calles a un potencial asesino? ¿No habría que modificarla? ¿O son algunos jueces incompetentes que no saben ejercer sus funciones los que le permitieron circular tranquilamente? De ser así, ¿no deberían ser juzgados? ¿O quizás existe alguna otra explicación? Convengamos que algo falla porque el caso del desdichado joven que estremece a su familia y a la sociedad toda, no es el único. Y como todos necesitamos un mundo más equitativo, pero no entendemos nada, terminamos sintiéndonos cada vez más inseguros, amenazados por los criminales, por las leyes o por quienes las ejercen. Creo que merecemos saber de qué se trata. Si nos explican, vamos a entender. Porque la realidad nos entristece y nos vuelve incrédulos. Tanto, que nos queda la sensación de que las marchas de pedido de justicia, llegan a oídos que han resuelto permanecer sordos.
Edith Michelotti
Sigo sin teléfono
Mi número es 4642141 y soy un vecino de la zona sur. Tras leer la carta de la escritora Angélica Gorodischer, que describió con humor sus padecimientos para que le repongan su línea telefónica, descubrí que estoy lejos de ser el único en sufrir la negligencia sin límites de Telecom. Ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que llamé para reclamar. Admito que le envidio a Angélica su capacidad para reírse de este asunto, que es grave. Necesito el teléfono, no indiferencia. ¿Hasta cuándo, señores de Telecom, piensan mantener su insólita inacción y su silencio?
DNI 16.745.396