He seguido con atención las alternativas en las opiniones vertidas en cartas de los lectores y me permito opinar, pues siendo médico y teniendo conocimientos legales he observado con alarma la carencia de información tanto de los profesionales como del público sobre este tema. Personalmente, no trabajo con mutuales y tampoco pertenezco a ninguna institución gremial, oficial o privada. Simplemente soy un profesional que ejerce su arte. El llamado plus médico está fulminado por la ley provincial Nº 10.288 promulgada por el decreto 5398/88 del ex gobernador Víctor Reviglio y refrendado por sus ministros. En otras palabras, cobrar dinero además de recibir la orden de una mutual a cambio de una consulta o práctica es un ilícito; en tanto no surja otra disposición legal que derogue la mencionada, está fuera de la negociación privada, además de una cuestión impositiva de los importes que se perciben. La cuestión de convenir, imponer u otro método como postergar los turnos, son otros medios indirectos como el pago de descartables y sabe Dios cuántos ardides hay y podrá haber en el futuro, según la necesidad vaya empujando la imaginería. Nadie se ha propuesto en este debate implantado en nuestra sociedad, si es avaricia o necesidad, nadie se ha expresado seriamente asumiendo el rol que le toca. De paciente obtener algo a veces intangible, como decenas de años de estudios y donde un simple vocablo sí o no puede depender del bienestar suyo o de sus allegados, parecería poca cosa. Por otra parte los galenos se tienen que pagar su jubilación, colegio y sociedades científicas. Además sostenerse ellos y sus familias, mantener un lugar y decoro acorde con la labor desempeñada. No contemplar esta realidad integralmente va a llevar a la inopia y atraso intelectual, pues estar actualizado cuesta mucho dinero y las revistas requieren el conocimiento de idiomas, los congresos, viajes. Y así es fácil darse cuenta al repasar los más recientes conocimientos y hallazgos médicos, que ellos se dan donde los profesionales son mejor remunerados. Por otra parte la medicina en sus costos hay que reconocer que se ha elevado y tener una buena mutual es como tener una casa cómoda y segura. Así planteadas las posiciones, tratando de agregar algo a este conflicto, espero leer en los próximos días propuestas inteligentes, más allá de lo emocional, creativas y acordes con una economía dinámica.




































