El viernes 1º de marzo asistí al partido que disputaron por el torneo final nuestro equipo del Parque y Belgrano de Córdoba en el Coloso. Vimos a Ñuls jugar con jerarquía y buen fútbol, los hinchas pudimos disfrutar de lo que nos gusta y con un resultado a favor. La alegría era total, una noche donde todo brillaba y el aliento no paraba. Ya faltando muy poco para la finalización del encuentro, por los altavoces se solicitó al público que permaneciera con tranquilidad hasta que la parcialidad visitante pudiera retirarse. En ese momento, como siempre, un pequeño grupo de inadaptados arrojaron algunas cosas desde la tribuna visitante. Hasta ahí parecía que terminaría en un pequeño disturbio y nada más. Tristeza fue lo que se sintió en el resto del estadio cuando ingresó el personal policial a la tribuna visitante y los “arreó” literalmente hacia el codo de salida donde los esperaba un “pasillo” de policías para pegarles con sus palos, sin miramientos de mujeres, chicos y gente mayor. Indignante si así lo podemos llamar. A esto le debemos sumar los reclamos de los jugadores para con el árbitro y los policías que se encontraban dentro del campo de juego con el jefe del operativo (si a esto lo podemos llamar operativo) para que los policías dejaran de agredir, ya que entre la gente se encontraban sus familiares. Ni hablar del bastonazo que se comió un jugador de Belgrano, una certera agresión que lo mandó al hospital; sin embargo, en la comisaría no lo dejaron presentar denuncia porque estaba imputado. Vergüenza de tener el personal de seguridad que tenemos en esta provincia y en esta ciudad. Vergüenza le debería dar al ministro de Seguridad que sale a dar explicaciones cuando no las hay. Pero ahora tenemos la gota que rebalse el vaso, la joya, ya que el gobierno provincial creará un área de Seguridad en el Deporte. Por favor, dejen de mentir a la sociedad, no tienen la capacidad operativa para parar a 20 o 30 inadaptados pero quieren decirnos que de ahora en más se trabajará para que en los estadios de fútbol no haya más incidentes. Bien, ¿de qué forma? Porque hasta ahora ni idea de cómo parar los asesinatos entre los narcos de esta ciudad, ni idea de cómo avanzar con la seguridad en los asaltos y la violencia que los conlleva, ni idea de cómo parar la inseguridad en los barrios. Pero seguimos dando explicaciones esquivas, continuamos con discursos sin respuestas operativas y con una Justicia que sigue sin aparecer.

































