Parece ser la época de la partida de grandes actores de la cultura rosarina de altísimo nivel: los maestros Carlos Castro, Héctor Grimolizzi, Alberto Bono, y especialmente el gran barítono Hugo Lechini. Hugo fue una de las grandes personalidades de Rosario, por su carisma, por su generosidad tan especial, no sólo de permitir desarrollar el talento a tantos músicos y artistas rosarinos en cenas y reuniones memorables, sino llevando a mucha gente a ver óperas y obras importantes en grandes teatros como los de Rosario, La Plata y el Colón. Hugo vino de Uruguay, se afincó en Rosario y no paró más, empezó como comerciante de artículos del hogar, trajo los primeros vinos (lambrusco) y pastas italianos; musicalmente no sólo llevó centenares de personas a teatros y cenas culturales, sino que tenía un programa de Opera en FM Latina desde hace 15 años donde también promocionaba, alentaba y motivaba a esos nuevos artistas.

































