¿A quién le preocupa que los nuevos documentos nacionales de identidad (DNI) se puedan utilizar como corresponde? A aquellos que no tienen identificación alguna correspondiente a su persona, que puedan sufragar como cualquier ciudadano común y deban utilizarlos para cualquier trámite administrativo, sea fácil de individualizar, sin problemas y rápidamente. Pareciera que las propias autoridades nacionales, provinciales y/o municipales se oponen a tan importante decisión del Estado argentino, para poder “blanquear” algunos baches cubiertos por la impotencia. Algunos privilegiados, y por qué no mediáticos, gozan de este beneficio (un equipo de fútbol porteño), de ser empadronados, para que alguna vez el censo refleje cuántos “vivos” votan y somos los que solventamos el erario público con nuestros impuestos en este país del “nunca más”. El teléfono 0800-444-8424 (solicitud de turnos) no tiene posibilidades de atención al público y seguramente está colapsado, porque la operadora de la empresa telefónica, aduce que “las líneas están ocupadas, intente más tarde o nunca”. La Municipalidad habilitó una línea informal en el distrito Centro (472-?), no se sabe para qué, porque cuando atienden te derivan al 0800-¿?, antes mencionado o una página web, que si se puede ingresar, sos “mago”. Porque algún funcionario de jerarquía, o al que se le ocurrió semejante e interesante idea, y que nos cuesta varios millones de euros a los argentinos, podamos plasmar tan importante documento que nos permite manejarnos por el continente con total libertad. El mismo tiene tantas trabas, comunicaciones colapsadas y demás inconvenientes. En su momento se informó que era un trámite “fácil, rápido y barato”, y que se establecerían los medios necesarios para que sea plausible disponer del documento único o DNI, que la gente necesita. Puede que todavía quede alguien con criterio y se “ponga las pilas”, para solucionar un tema que trasciende nuestra identidad de ciudadanos.


































