Buenos Aires.— El empresario Roberto Miglioranza, de 32 años fue asesinado
de 11 balazos delante de su bebita de seis meses y por el hecho la policía busca a un ex convicto
que habría violado la prisión domiciliaria. El trágico episodio ocurrió en la localidad de Capilla
del Señor la tarde del viernes y los investigadores sostienen la hipótesis de una venganza por
cuestiones comerciales.
El fiscal de Zárate-Campana Juan José Maraggi, a cargo de la investigación,
aseguró ayer que el sospechoso del brutal ataque es un ex detenido que en los últimos días había
intimidado a allegados a Miglioranza, incluso pocas horas antes del homicidio. "Hay indicios
fuertes de una relación comercial. La víctima se dedicaba a la recolección de guano y el imputado
estaba queriendo incursionar en lo mismo, pero (Miglioranza) hacía 15 años que estaba en el
negocio", explicó.
Maraggi agregó que ya se determinó que el ex preso "había tenido actitudes
provocativas hacia la empresa de la víctima e incluso intimidó a los choferes y al cuñado de la
víctima".
No lo encuentan. La vivienda del sospechoso y otras que solía frecuentar fueron
allanadas durante la madrugada de ayer pero hasta anoche no lo habían encontrado, aunque sí una
camioneta con la que habría circulado antes del crimen y en la que se hallaron teléfonos celulares
que serán sometidos a peritajes. Incluso, los investigadores ya cuentan con filmaciones de lugares
en los que se lo podría identificar, tickets de compras que efectuó y determinaron que trabajaba a
sólo 2 kilómetros del lugar del homicidio.
"Es un hombre peligroso, siempre decía que ya estaba jugado", aseguró Maraggi,
quien explicó que tenía un pedido de captura desde hacía tres meses, cuando se descubrió que violó
el arresto domiciliario.
Maraggi dijo que la detención fue ordenada por el juez de Garantías Luciano
Marino, a pedido del fiscal Facundo Flores, en una causa en la que se lo acusa de asociación
ilícita y robos calificados. Además, el ex preso tenía concedidas dos prisiones domiciliarias.
A quemarropa. A las 19.40 del viernes Miglioranza viajaba en su camioneta
Chevrolet Silverado junto a su beba de seis meses. Iba a buscar a un grupo de trabajadores que
recogen guano de las granjas avícolas del partido Exaltación de la Cruz y conducía por un callejón
de tierra transversal a la ruta 8.
En determinado momento, fue interceptado por otro rodado con al menos una
persona que le disparó 11 balazos con una pistola 9 milímetros que le apoyó en el pecho y el
cuello. "Tres balazos del cuello están en una distancia que ocupan un puño y hay tres hechos de la
misma manera en el cuerpo", subrayó Maraggi.
Además, la autopsia determinó que el empresario intentó defenderse o evitar que
los disparos le pegaran a su beba, ya que uno de los impactos le entró por un dedo de una mano y le
salió por el antebrazo.
Tras los peritajes efectuados por la Policía Científica en la camioneta, "se
incautaron 8 vainas servidas, dos dentro del habitáculo, o sea que la persona efectuó los disparos
colocando la mano dentro del auto, es decir, a quemarropa", agregó.
Testigos.El fiscal dijo que hay cuatro testigos que vieron que la camioneta de
Miglioranza era seguida y si bien en principio declararon que creyeron que se trataba de una
"picada", los peritos ya determinaron que el empresario "frenó por sus propios medios porque tal
vez conocía a quien posteriormente le produjo la muerte, pero no lo hizo de una manera brusca".
La hipótesis de un robo está prácticamente descartada por los investigadores, ya
que dentro del rodado se encontraron 1.400 pesos y un bolso con pertenencias.