Pasadas ya las horas de festividad, y como es costumbre de estos abuelos, no queremos dejar de agradecer a las distintas entidades que nos permiten, por su solidaridad, la oportunidad de ayudar a quien lo necesite y poder cumplir el sueño de ser abuelos. Gracias José Buccolini, de Las Parejas, a la empresa Talleres Marisa, de Arteaga, y a nuestro gran benefactor, Fabio, que siempre y en todas las fechas, con su gran corazón y donaciones, ayuda a este grupo de abuelos a acompañar a los necesitados. Gracias Rosario, y a los abuelos que me acompañan en esta tarea no sólo les doy las gracias sino que les deseo para este nuevo año que comienza lo mejor y a los voluntarios que no nos abandonen porque con ellos nos inyectamos energías. No quiero dejar de agradecer a todo el personal de los hospitales Provincial (sala de pediatría), al Hospital de Niños y a los empleados del Hogar del Huérfano, que no sólo nos abren las puertas de estas instituciones sino la de sus corazones. Me despido dando el mejor reconocimiento a La Capital, que siempre nos acompaña, y a los canales de Rosario que fomentan este trabajo solidario.


































