Mi dolor de madre que ha perdido a su único hijo es infinito y me impulsa a denunciar la actitud no ética del médico que trató a mi hijo desde hace casi tres años. Rubén padecía una adicción, con períodos de estabilidad cada vez más largos y con recaídas. El pasado lunes 16 de noviembre mi hijo sintió la necesidad de ir a ver a su médico, pues presentía una recaída. Su médico se limitó a darle las recetas de los cuatro medicamentos habituales, consejos y órdenes. Rubén debió quedar internado, así se había pactado cuando ocurrieran estas situaciones. Ese mismo día, por la tarde, con Rubén en crisis, se le pide atención a este médico, y responde que ha decidido no atender más a Rubén. El martes llamo al doctor a la conocida clínica de zona sur donde trabaja para pedirle la atención de Rubén. Reitera que ha decidido no atenderlo más. Le pido que no lo deje a la deriva, que nos indique otro posible médico. Contesta: "No, búsquelo usted, hay más de 50 médicos en Rosario. Le reprocho su error del día lunes pues ante el pedido de ayuda, que era una buena señal en la enfermedad, debió dejar a mi hijo internado, como se había hablado. Contestó: "Ese es su criterio, yo no lo atiendo más y hago lo que usted quiera. Cortando con ésto la comunicación. Rubén falleció de un colapso renal y paro cardíaco el día 20 del corriente. Doctor, ¿usted no conoce la ética? ¿Dónde ha quedado su juramento hipocrático? No repita estas acciones con otros pacientes y replantéese la profesión elegida.

































