A mí me parece que la armadura de guerrero les pesa demasiado. Calculo que al ponerse la camiseta sentirán más de 100 kilos en sus espaldas, porque no tiene explicación que no tengan fuerza para tirar un córner, un tiro libre o dar un simple pase; es realmente inentendible que no sepan que el juego (si es un juego) trata de que una cosa redonda denominada pelota entre en el arco de los que están enfrente y a su vez tratar de que ellos no lo hagan en el tuyo. Sí: uno más uno sigue siendo dos. Solamente hay tres resultados posibles: igualar, perder o ganar, verbo último que ustedes no saben conjugar. Lo triste de todo esto es que estamos en el más oscuro de los ostracismos, una pesadilla que parece no tener fin. Es mentira que es a causa de este técnico, del otro, o del que vendrá. Que no me adapto a este sistema, que no es mi puesto, que no me complemento con fulano. Por favor.... No tienen ni la más remota idea de lo que padecemos los hinchas, que ya de tener tanta paciencia y aguante estamos a punto de estallar en mil pedazos.






























