Escuché muy atentamente su discurso del pasado 2 de abril que realizó desde la ciudad de Río Gallegos y creo que coincidimos en muchos aspectos en lo absurdo de la guerra, y en que nuestros conciudadanos son héroes y no veteranos. Pero no puedo compartir cuando intenta aclarar que los "patagónicos" son de gran resistencia, como usted mismo se califica, respecto a "otros" que se hallan en diferentes lugares de nuestro país. Trato de entender que esa frase podrá estar dirigida a algunos "adversarios políticos". Pero quiero decirle con el mayor de los respetos que vivo en una región del país donde su alto potencial económico se vincula a la agroindustria y que en verdad soportamos algo más que las eventuales inclemencias del tiempo: las grandes presiones tributarias, las expresiones de algunos de sus funcionarios de turno respecto del mal llamado interior, la falta de seguridad, la falta de justicia, las presiones hacia aquellos que opinan distinto en época de democracia, cosa por la cual luchamos durante largos años. Señora presidenta, creo que desde el norte hacia el sur y desde el este hacia el oeste nos cobijamos sobre una sola Nación, grande libre y soberana. Creo que hemos superado períodos del pasado y hoy estamos en épocas de generaciones más informadas, más comprometidas con sus intereses y con una democracia plena en crecimiento. Señora presidenta, cumpla fielmente los mandatos de la Constitución, al menos en cuanto al Preámbulo cuando manifiesta " Afianzar la Justicia, consolidar la paz interior, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad". Los ciudadanos de esta noble Nación se lo reconoceremos. Gracias por vuestra atención. Por una "Argentina en serio".


































