A propósito de diversas versiones en las que se acusa de maltrato a niños al Club Atlético Central Córdoba, tengo la necesidad de transmitir a la comunidad toda, y de manera clara y rotunda, que no se ha maltratado a ningún niño ni adolescente, ni se ha cometido violación de derechos del niño en nuestro club. Los colaboradores del fútbol infantil, muchos de ellos padres de otros niños o socios del club, en su totalidad, se han comportado como personas de bien, íntegras, con mucho celo en el trato y cuidado de los niños y adolescentes que participan en divisiones infantiles y menores de nuestro club. Lo hacen de un modo totalmente desinteresado, y como colaboración voluntaria para los niños y el club. No es cierto que algún entrenador, o persona alguna del club exigiera la firma de algún documento para otorgar el traspaso a algún menor a otra entidad deportiva, ni existió dificultad o impedimento en el trámite. Ninguno de los mencionados en las versiones, tiene aptitud para suscribir ninguna documentación que permita la cesión o traspaso de algún menor a otra entidad. Hemos concurrido espontáneamente ante la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes a interiorizarnos de la aparente denuncia, que no fue tal. Desconozco la intencionalidad de quien efectúa la acusación, pero está en un grave error y lo invito a rectificarse. Junto a los demás miembros de la comisión directiva, y numerosos colaboradores, estamos trabajando denodadamente para poner de pie esta institución centenaria que hemos recibido en situación caótica. Paulatinamente, y con mucho esfuerzo, se van recuperando espacios para la vida social y cultural del club, en especial para beneficio de los socios y amigos de la institución. En el trabajo cotidiano se han recibido amenazas y hechos concretos de agresiones y actos de vandalismo, en especial contra miembros de comisión directiva, pero pese a ello, continuamos en la brecha y mantenemos el compromiso asumido el 31 de marzo de 2014 al asumir la conducción del club. Por ello a toda la comunidad de Rosario, le digo sin temor, vengan a ver como se trabaja en el club por los chicos, por los socios y por la recuperación de esta querida institución charrúa.


























