El salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado en la Argentina perdió poder adquisitivo durante 2025, al quedar por debajo de la inflación anual. Con paritarias mayormente contenidas a lo largo del año, los ingresos no lograron acompañar el avance de los precios, que cerraron con un incremento interanual del 31,5%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
De acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), hasta noviembre de 2025 los salarios registrados aumentaron 26,2% en promedio, mientras que en el caso específico del sector privado el alza fue aún menor: 25,6% acumulado. La diferencia frente a la inflación implicó una pérdida concreta de poder adquisitivo para amplios sectores de trabajadores formales.
Paritarias “pisadas” y pérdida salarial
La dinámica salarial de 2025 estuvo marcada por negociaciones paritarias con topes informales y actualizaciones parciales, en un contexto de desaceleración inflacionaria pero con arrastre de precios elevado. Si bien algunos gremios lograron revisiones, en términos generales los aumentos no alcanzaron para compensar el encarecimiento del costo de vida.
Ese escenario explica que, ya en enero de 2026, varios sindicatos hayan reabierto discusiones o firmado acuerdos con subas superiores al promedio, con el objetivo de recomponer ingresos.
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Los gremios que cerraron los aumentos más altos
Entre los acuerdos recientes se destacan algunos sectores que lograron porcentajes de actualización salarial por encima de la inflación mensual.
En el caso de los mineros, la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) acordó para la rama de Cal y Piedra (CCT 36/89) una mejora escalonada del 4% en enero, 3,5% en febrero y 3% en marzo. Para la rama de Molienda de Minerales y Afines (CCT 37/89), se prevé una suba del 8%, con una nueva revisión pautada para abril.
En sanidad, la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) firmó con las cámaras farmacéuticas un aumento total del 7,9% para el CCT 42/89. Con este acuerdo, el sector acumula un 31,5% de incremento entre abril de 2025 y marzo de 2026, en línea con la inflación interanual medida por el Indec. Además, se estableció un pago extraordinario de $85.129,84 por el Día de la Sanidad.
El sector aceitero volvió a ubicarse entre los mejores acuerdos salariales. La Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo pactaron subas del 11% entre diciembre y enero, junto con un retroactivo de $400.000. De este modo, el salario básico de la categoría más baja superó los $2.340.000 en enero, con una mejora anual superior al 50%, sin contar sumas no remunerativas.
También se sumó el Sindicato de la Fruta de Río Negro y Neuquén, que cerró un nuevo acuerdo para el sector de empaque. El salario básico de enero de 2026 quedó fijado por encima de los $2.075.500, lo que representa una mejora del 14% bruto y un 20,2% de aumento de bolsillo, además de una recomposición del 31,61% en los adicionales por productividad.
Gremios que empataron la inflación
Otros sectores optaron por mecanismos de actualización atados directamente al IPC. Es el caso de los bancarios, que recibirán un aumento del 2,8% en los salarios de enero, en línea con la inflación de diciembre. El sindicato que conduce Sergio Palazzo mantiene desde hace más de un año este esquema de ajuste automático, que le permitió sostener el poder adquisitivo del sector.
Una lógica similar se aplicó en otros gremios, aunque sin cláusulas automáticas. Los trabajadores de la televisión, nucleados en el Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID), acordaron una suba del 2,8% para enero en el CCT 223/75. En tanto, los telefónicos, a través de la Confederación de Sindicatos de las Telecomunicaciones (CONSITEL), pactaron un pago único equivalente al 2,8% y un nuevo aumento del mismo porcentaje para febrero.